El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela agradece a Zapatero su implicación en el proceso de liberación de presos políticos

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, ha anunciado la liberación de un "número significativo" de presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros. Rodríguez ha enmarcado esta medida, exigida reiteradamente por la oposición, como "un gesto para consolidar la paz y la convivencia pacífica". Además, ha agradecido la implicación del expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y a Catar por haber atendido el llamado de la presidenta interina, Delcy Rodríguez. La noticia ha tenido un eco inmediato en España. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado que se encuentran ciudadanos españoles entre los presos que están siendo liberados, calificando el paso de "muy positivo". El papel de Zapatero ha sido destacado, ya que encabeza el lobby en favor de Delcy Rodríguez desde que Washington decidiera que la antigua vicepresidenta lideraría las primeras fases de la transición en el país, un proceso dirigido en la práctica desde Estados Unidos por la administración Trump. Este anuncio se produce en un contexto de máxima tensión geopolítica, días después de que fuerzas estadounidenses capturaran al presidente venezolano Nicolás Maduro en una incursión militar en Caracas. En Washington, el Senado de EEUU ha aprobado votar una resolución que busca limitar el poder de Trump para atacar Venezuela sin la autorización del Congreso. La iniciativa ha salido adelante con el apoyo de algunos senadores republicanos, un hecho significativo tras dos intentos fallidos el año anterior. La respuesta internacional no se ha hecho esperar. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha acusado a Estados Unidos de "desentenderse de las reglas internacionales" y ha rechazado el "nuevo colonialismo". Por su parte, China ha defendido su cooperación con Venezuela y ha protestado por la intercepción de un petrolero ruso por parte de la Guardia Costera de Estados Unidos en el Atlántico Norte, una acción que enmarca en una estrategia de Washington para obtener un "control ilimitado" sobre los recursos naturales del país latinoamericano. Desde el Gobierno español, el presidente Pedro Sánchez ha defendido que "el futuro de Venezuela sea el que decidan los venezolanos, no un país extranjero", en una crítica velada a Donald Trump. En la misma línea, el ministro José Manuel Albares ha abierto la puerta a que la Unión Europea se replantee las sanciones sobre Delcy Rodríguez para mantener abierto el diálogo. Además, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha destacado el papel de Repsol como "una empresa crucial para la estabilidad de Venezuela". En el ámbito nacional, el PP ha solicitado la comparecencia urgente de Pedro Sánchez en el Congreso para que explique su "papel estelar" con Venezuela. Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha mostrado su rechazo tanto a la figura de Maduro como a la de Trump, afirmando que "no estamos ante un nuevo orden mundial, estamos ante un desorden monumental".