Sentencias a domicilio en horario nocturno: «Hay gente que se niega a abrir al no creerse que seamos del juzgado»

Si alguien timbra en una vivienda pasadas las once de la noche y se presenta a través del telefonillo como un funcionario judicial, probablemente el que esté al otro lado de la puerta tenga el impulso inicial de no abrir al sentirse víctima de un engaño. Pero no tiene porque ser así. Por extraño que parezca, los juzgados también notifican en horario nocturno. Y es que la labor de los funcionarios que trabajan en el Área de Actos de Comunicación (como se denomina ahora al Servicio Común de Notificaciones y Embargos a raíz de la reforma legal que acaba de entrar en vigor) no se limita el horario de mañana. Estos empleados públicos encargados de entregar personalmente todo tipo de resoluciones y requerimientos judiciales deben realizar estas diligencias también por la tarde y, en ocasiones, a partir de las diez de la noche, una medida excepcional que se acuerda cuando no es posible localizar a los destinatarios a lo largo del día.