Pacientes del Hospital Virgen del Valle de Toledo denuncian robos de joyas: «Estamos vendidos. No hay cámaras ni seguridad»

«Según lo observado por mi familiar, de 90 años, la mujer que accedió a la habitación iba vestida con ropa similar a la que utilizan los celadores. Esa apariencia generó confianza en la paciente, que pensó que iban a realizarle alguna prueba . La mujer le ordenó que se quitara los pendientes , facilitando que los objetos quedaran a su alcance y pudieran ser sustraídos sin que nadie lo advirtiera». Este es el sorprendente testimonio que ha contado a ABC un familiar de una paciente ingresada en el Hospital Virgen del Valle de Toledo , que fue víctima de un robo en la noche del 1 al 2 de enero. Este familiar comenta que también le sustrajo uno de los pendientes que llevaba su compañera de sala porque el otro no era capaz de quitárselo para la prueba. «Le dijo que lo dejase así, que con ese solo bastaba. Parece que iba con prisa por si entraba alguien y le pillaba in fraganti» , añade. Además, dice que cuando fue la hija a ver a su madre al día siguiente, el control le dijo que «no había sido la única, que una mujer se había hecho pasar por celadora y quitó pendientes, teléfonos, pulseras, relojes y todo lo que pilló» . «Yo esto no puedo demostrarlo porque solo lo comentó gente del Hospital, pero de lo sucedido con mi familiar y su compañera sí tengo pruebas», asegura. En este sentido, el familiar indica a este diario que los propios enfermeros le dijeron que la Navidad «es una época de mucha rotación en el personal», al irse de vacaciones muchos y recurrir a las bolsas de empleo, de modo que los sanitarios no se conocen entre ellos «y puede pasar quien quiera a la habitación» . «Aprovechan estas fechas para robar porque saben que muchas familias se van de vacaciones y las dejan solas al cuidado de los enfermeros. Entonces una señora mayor en situación de especial vulnerabilidad hace caso a lo que le dicen y no pone pegas», lamenta. La familia ha puesto una denuncia a la Policía Nacional, pero no les han dado muchas esperanzas porque no hay ninguna cámara ni en las salas ni en los pasillos, solo en el exterior. En este sentido, ha criticado duramente que no haya seguridad en todo el recinto hospitalario del Valle . Entiende que debería haber normas de seguridad, más que nada porque es un centro sanitario donde hay personas mayores ingresadas e indefensas. «Estamos vendidos. Imagínate que pasa una mujer, le pega un estacazo y no sabemos si se ha muerto por edad o a saber por qué» , cuenta con miedo. Así, ha reclamado al Sescam que aumenten la seguridad y recaben pruebas para investigar lo sucedido, aunque lamenta que «se estén pasando la pelota» entre el Servicio de Salud regional y la dirección del Hospital Virgen del Valle. «Quiero dar la voz de alarma para que no vuelva a suceder algo así a otro paciente, porque el valor sentimental de los pendientes ya lo damos por perdido, pero espero que no vuelva a pasar. Si ingresan a algún familiar mayor vuestro en este Hospital que se vaya a quedar solo, que se quite los objetos de valor y se los deje a alguien de confianza para que no se los roben, que es triste decirlo», ha concluido.