Dice Najannguaq desde Nuuk, la capital de Groenlandia, que ellos «son pocos». La cuantificación es importante porque si Estados Unidos decidiera quedarse con la isla por la fuerza, la cuestión numérica sería decisiva: «No creo que pusiéramos mucha resistencia». Se lo cuenta a Pablo Ortega en ABC . El periodista apunta que la mujer medio bromea. Basta seguir leyendo el reportaje para comprobar que también se resigna. Najannguaq resume una sensación cada vez más extendida frente a Donald Trump. No la del miedo épico ni la del asombro moral, sino algo más básico e inquietante: la aceptación de que, llegado el momento, los números mandan. Trump habla y actúa como si el mundo pudiera ser suyo con solo chasquear los... Ver Más