La fundación de la ciudad de Lucena se adelanta, en el período tardoantiguo, entre los siglos IV y VI tras los últimos estudios efectuados por un equipo de investigación de la Universidad Isabel I. Las conclusiones, que avalan la tesis de la delegación municipal de Patrimonio Histórico, se sustentan en la correlación existente entre los restos arqueológicos hallados en el paraje de Cortijo Coracho, situado en el polígono industrial de La Viñuela, y las extracciones realizadas a final de septiembre en la plaza Juan Ruiz de Castroviejo, en pleno casco urbano, al localizarse una tumba y un osario, durante el desarrollo de una obra del PFEA.