La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact) coincidieron en defender la integración regional del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), mantener los beneficios mutuos en los tres países y la eliminación de aranceles.Las dos asociaciones dieron a conocer su postura en relación al comercio de bienes automotrices al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.La AMIA, que representa a los fabricantes de vehículos ligeros, expresó su preocupación ya que México enfrenta un endurecimiento de los requisitos de origen, toda vez que los productos deben tener 75 por ciento de contenido regional LVC (Labor Value Content), además de los aranceles del 25 por ciento bajo la sección 232.“La imposición de aranceles bajo la Sección 232, por parte de país vecino del norte, sobre importaciones provenientes de México de vehículos ligeros, ha anulado efectivamente el trato preferencial acordado por las tres Partes del T-MEC”. “Esta medida es inconsistente con los compromisos establecidos en el Capítulo 2 (Trato Nacional y Acceso a Mercados para Bienes), incluyendo el Artículo 2.4 (Tratamiento de Aranceles Aduaneros), así como los Anexos de las Partes, que establecen aranceles de importación cero para el comercio de bienes originarios”, afirmaron. Solicitaron que cualquier discusión sobre las reglas de origen considere la disponibilidad, competitividad, así como que los plazos sean razonables para reconfigurar las cadenas de suministro. Y recomendaron una fase gradual para el requisito de función y vertido de acero, el cual entra en vigor en julio de 2027. Mientras que en materia laboral, reconocieron la utilidad del Mecanismo de Respuesta Rápida (RRML) debido a que es una herramienta efectiva para promover el cumplimiento de los compromisos de esta materia bajo el T-MEC. “Al mismo tiempo, también creemos que hay espacio para su aplicación equilibrada; por ejemplo, es necesario que el RRLM sea verdaderamente trilateral, es decir, que México también tenga derecho a presentar casos en Estados Unidos. y Canadá, a fin de que su implementación sea de manera equitativa”, argumentaron las asociaciones. El presidente ejecutivo de la Anpact, Jaime Rogelio Arzate Tapia, aseguró que el acuerdo comercial trilateral es una plataforma sólida para profundizar la integración regional, fortalecer la competitividad y desarrollar cadenas de suministro seguras así como sostenibles en toda Norteamérica.“Desde la entrada en vigor del T-MEC, los miembros de Anpact han cumplido con las reglas de origen aplicables. Incluso en algunos casos, el acuerdo estableció reglas de origen más estrictas para bienes automotrices”. “Para 2027, el requisito específico de RVC para camiones medianos y pesados bajo el T-MEC será del 70 por ciento, aunque el acuerdo incluye otros requisitos importantes, como un requisito de LVC del 45 por ciento y un requisito de abastecimiento del 70 por ciento para acero y aluminio utilizados en la producción”, indicó. También enfatizó que la industria mexicana de camiones medianos y pesados continúa apoyando a los Estados Unidos “contribuyendo a una de las redes de manufactura más integradas a nivel global”. Por lo tanto, explicó que la región que conforma el T-MEC tiene actualmente una oportunidad única para fortalecer su posición global frente a China, “país que produce tres veces más que toda Norteamérica combinada”. “Estos fuertes vínculos comerciales subrayan cuán profundamente integradas se han vuelto las industrias automotriz y de camiones de Norteamérica. Esto puede lograrse profundizando estratégicamente la integración regional y reforzando la resiliencia de la cadena de suministro”, subrayó. Y precisó que las exportaciones estadunidenses de motores de diésel totalizan aproximadamente 5 mil 400 millones de dólares anuales, de los cuales se estima que 73 por ciento tiene como destino México.Los miembros de Anpact han realizado inversiones a largo plazo que incluyen a 21 instalaciones de fabricación de vehículos y motores ubicadas en Estados Unidos; implementación de planeación estratégica en toda la región; planeación de capacidad de demanda; controles internos de calidad y sostenibilidad; desarrollo y coordinación de herramientas de proveedores; y entre otros más. Extendieron un llamado a priorizar la cooperación, el diálogo y el compromiso técnico, a fin de que el marco automotriz del T-MEC funcione como fue concebido para que se siga impulsando la inversión, competitividad e integración en toda la región norteamericana.La Anpact también pidió mantener aranceles en cero, actualizar los anexos de reglas de origen al Sistema Armonizado 2022 y que México reconozca formalmente las normas federales de seguridad estadounidenses (Fmvss). Y finalmente propuso un régimen de transición temporal y limitado para vehículos pesados eléctricos, ante la escasez de baterías.MRA