El mercado de fichajes de invierno nunca ha sido el escaparate de la planificación, sino más bien todo lo contrario; es por definición, la ventana de la improvisación y de los parches. Sin embargo, el de este mes tiene un matiz que lo hace especial: el Mundial 2026 está a al vuelta de la esquina y muchos jugadores saldrán de sus equipos en busca de minutos para no perderse la cita.