El correo electrónico lleva décadas ahí, funcionando casi en silencio, como una pieza básica de la vida digital que rara vez cuestionamos. Lo usamos para los estudios, el trabajo, registrarnos en servicios, coordinar nuestra vida personal y resolver trámites que siguen pasando, en gran medida, por la bandeja de entrada. Precisamente por eso, los cambios en este apartado suelen ser mínimos y prudentes. Gmail ha sido un buen ejemplo de esa estabilidad durante años. Ahora, Google ha decidido intervenir de forma más profunda y hacerlo apoyándose en inteligencia artificial. Desde la compañía de Mountain View, el argumento es claro: el problema ya no es solo recibir correos, sino gestionar el volumen y el contexto que se acumulan en la bandeja de entrada. Gmail nació en 2004 en un escenario muy distinto, y hoy convive con hilos interminables, conversaciones cruzadas y una carga informativa que no deja de crecer. En ese marco, la compañía presenta la llamada “era Gemini” como un paso lógico, una forma de convertir el inbox en algo más que un archivo cronológico y empezar a tratarlo como un sistema activo para entender, priorizar y actuar sobre la información. Google vincula buena parte de estos cambios a Gemini 3 , el modelo que dice estar detrás de las nuevas capacidades. Buscar menos, preguntar más. La lógica tradicional del correo siempre ha sido la misma: buscar, filtrar y leer. AI Overviews rompe con esa secuencia al introducir una capa de síntesis automática. Cuando un hilo se alarga, Gmail puede generar un resumen con los puntos importantes, evitando tener que recorrer mensaje por mensaje. Y cuando lo que se necesita es un dato concreto, la propuesta es aún más directa: preguntar a la bandeja de entrada. Gemini interpreta la consulta, revisa los correos relevantes y devuelve una respuesta resumida. Google separa el alcance de estas funciones: los resúmenes automáticos de hilos se despliegan gradualmente para todos, mientras que la opción de hacer preguntas a la bandeja de entrada con AI Overviews queda ligada a las suscripciones Google AI Pro y Ultra. Escribir con ayuda y entender qué entra en cada plan. Más allá de leer mejor el correo, Google también quiere que escribirlo requiera menos esfuerzo. Ayúdame a escribir es gratuito y permite tanto pulir mensajes existentes como redactarlos desde cero a partir de una breve indicación. A eso se suman los nuevos Respuestas sugeridas, que evolucionan las respuestas rápidas clásicas al tener en cuenta el contexto completo del hilo y el estilo del propio usuario. La capa más avanzada, Corregir, añade revisión de gramática, tono y estilo, pero queda reservada a quienes estén suscritos a Google AI Pro y Ultra. Según Google, el despliegue comienza hoy en Estados Unidos y arranca en inglés, con la promesa de ampliar idiomas y regiones en los próximos meses. La nueva bandeja de entrada. AI Inbox es la apuesta más ambiciosa de este cambio. Gmail introduce una vista alternativa que transforma la bandeja en una combinación de lista de tareas y resumen de temas activos. La inteligencia artificial promete detectar compromisos, pagos, citas o respuestas pendientes y presentarlos como acciones sugeridas, al tiempo que agrupa conversaciones largas para facilitar ponerse al día. La idea no es sustituir el correo, sino reinterpretarlo, haciendo que lo importante emerja sin necesidad de recorrer manualmente mensajes que, aunque relevantes, quedan enterrados por el volumen. De momento, AI Inbox no llega como una función abierta a todo el mundo. Google la está probando con “probadores de confianza” en Estados Unidos y únicamente a través del navegador, con prioridad para cuentas personales de Gmail y no para las de Workspace. Además, la propuesta todavía tiene carencias visibles: no existe un sistema para marcar como completadas las acciones sugeridas, lo que limita su utilidad como gestor de tareas. Control en manos del usuario . Las nuevas funciones impulsadas por Gemini pueden activarse o desactivarse, y la bandeja de entrada clásica sigue estando disponible. Sin embargo, ese control no es completamente granular: al desactivar la IA también se pierden otras funciones inteligentes que muchos usuarios ya daban por sentadas. En cuanto a la privacidad, Google afirma que no utiliza los correos de Gmail para entrenar sus modelos de inteligencia artificial, una garantía clave para que esta nueva capa no genere desconfianza en un espacio tan sensible. En Xataka Entramos en una era en la que los robots con IA suenan cada vez más. LG ya tiene el suyo para ayudarnos en las tareas del hogar Este movimiento deja claro que Google ha decidido no quedarse quieta en un terreno que llevaba años funcionando sin cambios profundos. Si esta nueva forma de entender el correo demuestra ser útil en el día a día, es razonable pensar que otros proveedores acabarán siguiendo una senda parecida. En las carreras tecnológicas, no moverse o reaccionar tarde suele tener un coste. Pero el email también se rige por una lógica muy distinta: si algo funciona, tocarlo implica riesgos. Gmail entra ahora en una fase de prueba real, donde habrá que ver si esta apuesta consigue simplificar la experiencia o añade una complejidad innecesaria. Imágenes | Google En Xataka | Alphabet acaba de adelantar a Apple en el ranking de empresas más valiosas del mundo. La razón está en la IA - La noticia Google ha decidido tocar el corazón de Gmail. Gemini apunta a transformar la bandeja de entrada en algo completamente nuevo fue publicada originalmente en Xataka por Javier Marquez .