Un vigués afronta 13 años de prisión, así como multas, acusado de enviar «de forma compulsiva y reiterada» cientos de emails a distintos correos oficiales y corporativos con graves amenazas e injurias dirigidas a cuatro magistrados y magistradas de la ciudad que intervinieron en causas penales que se siguieron contra él, así como a tres abogados que asumieron su defensa en algunos de estos procedimientos, una fiscal, un policía y representantes del Colegio de la Abogacía de Vigo. Está acusado de «atacar el honor y la dignidad» de estas autoridades por medio de una estrategia «de continuo hostigamiento» que provocó angustia y temor en las personas amenazadas. A uno de los abogados le propinó un fuerte golpe en la cara.