"Da la impresión leyendo historias de Inglaterra escritas por ingleses que siempre vencía a España en batallas marítimas en el siglo XVIII, y es todo lo contrario"

La historia que nos han contado sobre el enfrentamiento naval entre España e Inglaterra en 1588 podría estar más cerca de la ficción que de la realidad. En una reciente entrevista en el programa "Poniendo las Calles" de la Cadena COPE, con Carlos Moreno "El Pulpo", el catedrático y escritor José Luis Corral ha arrojado luz sobre los mitos que rodean a la mal llamada "Armada Invencible", un término que, según el experto, nace de la manipulación mediática de la época. Lo que hoy conocemos popularmente como Armada Invencible fue, en realidad, bautizado por Felipe II como la "Felicísima y Gran Armada". El término "Invencible" no fue un alarde de prepotencia español, sino una etiqueta cargada de sarcasmo creada por sus enemigos tras el regreso de la flota. El historiador lamenta que en España hayamos adoptado esta denominación: "Ese nombre de Armada Invencible lo hemos asumido como si fuera algo nuestro, pero no; fue una burla que intentaron hacer los ingleses sobre los españoles, realizando mentiras históricas que los propios ingleses ya están reconociendo en los últimos años". Felipe II no buscaba simplemente expandir su imperio. El monarca tenía razones políticas, religiosas y personales de peso. Un dato que a menudo se olvida es que Felipe II fue rey de Inglaterra entre 1554 y 1556 tras su matrimonio con María Tudor. Al morir esta y ascender al trono su media hermana, Isabel I, la relación se rompió debido al apoyo de la reina a los ataques marítimos contra España. Uno de los puntos más reveladores de la intervención de Corral en "Poniendo las Calles" fue el análisis técnico de la flota. Frente a la creencia de que los barcos ingleses barrieron a los españoles, las cifras cuentan una historia muy distinta. La expedición contaba con unos 150 barcos, pero era una flota muy heterogénea diseñada para una invasión terrestre. El fracaso de la misión no se debió a la superioridad británica, sino a una combinación de infortunios: La muerte de Álvaro de Bazán: El mejor almirante de la historia de España, que nunca había sido vencido, murió meses antes, dejando la flota en un "cierto descontrol".El clima extremo: Las tempestades en el Mar del Norte obligaron a los barcos a circunnavegar las islas británicas por el norte de Escocia e Irlanda. Bajas mínimas en combate: De los 150 barcos, solo se perdieron unos 30, y casi todos por causas meteorológicas. Durante la charla con Carlos Moreno "El Pulpo", José Luis Corral recordó que la flota partió de puertos como Santander y, especialmente, de Lisboa. En aquel momento, Portugal formaba parte de la monarquía hispánica y Felipe II llegó a plantearse un cambio histórico de capitalidad. A preguntas de los oyentes sobre las mentiras británicas, Corral destacó que Inglaterra es experta en ocultar sus propios fracasos. Al año siguiente, en 1589, Isabel I envió la "Contraarmada" para destruir lo que quedaba de la flota española, y sufrieron una derrota tan aplastante o más que la de Felipe II, aunque apenas se mencione en los libros de texto internacionales.