La entrada en vigor de la nueva señalización de emergencia V-16 ha generado un intenso debate sobre su eficacia. Los profesionales de asistencia en carretera, como los gruistas, han puesto en duda la visibilidad de estos dispositivos en condiciones climatológicas adversas como la niebla, alertando de los posibles riesgos. Consuelo García, portavoz de Grúas Francho, ha explicado que la niebla "es uno de los mayores problemas". De hecho, ha relatado un caso reciente en el que un operario acudió a una asistencia y, gracias al triángulo, evitó un mal mayor: "si no es por el triángulo, hubiera llegado a la asistencia y se hubiera topado con el cliente directamente, porque es que no se veía nada". Por este motivo, García considera que el triángulo de emergencia sigue siendo "indispensable". La portavoz de los gruistas subraya que su principal ventaja es que "está puesto a unos metros de distancia de donde está situado el coche", lo que permite a los demás conductores percatarse del peligro con antelación y evitar una colisión. Otro punto de fricción es la recomendación de la Dirección General de Tráfico (DGT) de esperar dentro del coche. Para Consuelo García, "eso es un peligro enorme", ya que si otro vehículo no ve el coche averiado, "se lo va a llevar por delante". Considera más seguro esperar fuera de la vía. Finalmente, la portavoz de Grúas Francho ha desvelado que existe reticencia por parte de algunos conductores a utilizar la baliza. Según explica, "hay conductores que piensan que esto es una manera de generar un ingreso y que no es efectivo", por lo que se niegan a colocarla.