Quiero trasladar a nuestros lectores mi anhelo de un 2026 de espléndida salud financiera.Por salud financiera me refiero al sano equilibrio entre ingresos, gastos, ahorro y decisiones patrimoniales a lo largo del tiempo. Unas finanzas saneadas, equilibradas y en armonía con nuestra visión de la vida no solo generan riqueza material, sino salud mental y física. Se duerme mejor, sea disfruta intensamente de los momentos importantes y se experimenta menos estrés. La educación financiera es una herramienta clave para prevenir enfermedades monetarias y actúa como una eficaz vacuna frente a las malas decisiones económicas. Saber elaborar un presupuesto familiar, comparar y seleccionar préstamos hipotecarios, o evaluar el riesgo de una inversión son conocimientos esenciales. Conocer la tecnología implicada nos ayuda a operar con seguridad en banca digital y evitar fraudes cada vez más sofisticados.