En Nueva York, donde todo se sobredimensiona, el poder también se peina. O no. Hasta que Rama Duwaji, artista visual de 28 años y mujer del nuevo alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, decidió que su entrada en la Mansión Gracie -la residencia oficial para los alcaldes de la ciudad, con vistas hacia el East River, inaugurada en 1799- no iba a hacerse ni con recogido ceremonial ni con melena de manual político. Bastó un gesto mínimo -un corte entre 'bob' y 'pixie', flequillo casi improvisado, secado al aire- para decir mucho más de lo que dicen muchos discursos.