La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presenta este viernes su propuesta de nuevo modelo de financiación para todas las comunidades autónomas. La presentación llega tan solo 24 horas después del acuerdo sellado entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras, que garantiza 4.700 millones adicionales para Cataluña y reconoce el principio de ordinalidad, reabriendo la guerra con el PP y barones del PSOE como Emiliano García-Page. Desde Moncloa se defiende, según informa Ricardo Rodríguez, jefe de política de COPE, que es "un nuevo sistema donde todas las comunidades autónomas reciben más recursos", un argumentario diseñado para hacer digerible el pacto con Esquerra Republicana. Sin embargo, la introducción del principio de ordinalidad, que supone que quien más aporta a la caja común también recibe más, es criticado por agrandar la desigualdad entre los españoles según donde vivan. Con esta medida, Pedro Sánchez busca moverse al frente de un Gobierno "muy malherido por los escándalos" y ahuyentar las dudas, incluso internas, sobre la viabilidad de la legislatura. Por ello, el Ejecutivo acelera para que Montero ofrezca la letra pequeña de una arquitectura financiera autonómica que tensa las costuras del propio PSOE. La respuesta del Partido Popular ha sido contundente. Su presidente, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado a Sánchez de usar La Moncloa "como casa de empeños para apuntalar un gobierno en ruinas". Estas palabras reflejan el profundo malestar de la oposición ante lo que consideran una cesión más al independentismo. Pero los obstáculos no solo vienen desde la oposición. Dentro del bloque de investidura, Junts per Catalunya ya ha lanzado una pregunta directa a Esquerra: "¿dónde está el concierto económico pactado?". Este interrogante añade más presión sobre un acuerdo ya de por sí polémico.