La provincia de Málaga ha vivido una semana marcada por un ambiente frío poco habitual para esta época del año, que el pasado miércoles dejó temperaturas bajo cero en diversos puntos del interior. Los termómetros alcanzaron los -3,4 grados en Fuente de Piedra, -1,3 en Antequera y Ronda, mientras que la capital registró una mínima de 3,3 grados. Este descenso ha puesto el foco sobre la situación de las cerca de 150 personas que viven en la calle en la ciudad. Según los registros de Puerta Única, el recurso del Ayuntamiento de Málaga para atender a este colectivo, unas 150 personas duermen cada noche en las calles. Este servicio valora, orienta y deriva a los usuarios hacia otros recursos, ofreciéndoles alojamiento, comida o apoyo psicológico. Sin embargo, muchas de estas personas rechazan ser acogidas en alguna de las 344 plazas que componen la red municipal, gestionadas entre el consistorio y otras entidades sociales. Francisco Cantos, concejal de Derechos Sociales, explica que el acceso a estas plazas conlleva unas exigencias mínimas para garantizar el orden y la convivencia. Normas como respetar un horario, mantener una higiene o la prohibición de fumar en interiores son algunos de los motivos. "Hay personas que someterse a esta disciplina, aunque sea muy básica, les hace pensar que limita su libertad", señala Cantos. Otro de los problemas es que algunos recursos no admiten mascotas. Para atender a quienes deciden permanecer en la calle, especialmente durante las noches gélidas, el Ayuntamiento de Málaga refuerza la labor de la Unidad de Calle. Este servicio, que se presta durante todo el año, intensifica su presencia para repartir ropa de abrigo y bebidas calientes. "Este servicio se presta toda la noche, evidentemente, pues son noches frescas, bajas las temperaturas, entonces, esos refuerzos o esas actuaciones se hacen a diario, que es lo que reforzamos un poco más si cabe esa presencia". La Unidad de Calle está conformada por dos equipos que se desplazan en furgoneta por toda la ciudad. Cada equipo está compuesto por un enfermero, un trabajador social y un conductor, quienes según el concejal, se dirigen "directamente a las personas que por distintas circunstancias o porque lo desconocen, no acceden al servicio de Puerta Única". Ambos servicios, Unidad de Calle y Puerta Única, trabajan de forma coordinada para dar la mejor respuesta posible a la realidad de las personas sin hogar en Málaga.