El Real Club de Regatas Galicia, una institución con más de un siglo de historia en Vilagarcía de Arousa, se prepara para celebrar este sábado a las 13:00 horas un evento pionero en la comunidad: su primer «afternoon tea». Esta iniciativa, liderada por la directora de eventos del club, Cristina Plaza, busca estrechar los lazos históricos de la localidad con la cultura británica, que se remontan a la llegada de empresarios ingleses vinculados al ferrocarril y al puerto. Plaza, quien residió veinte años en Inglaterra, explica que este ritual es una ceremonia social elegante y selecta que surgió en la aristocracia del siglo XIX, diferenciándose de la merienda convencional por su carácter formal y su protocolo específico. La elección del escenario no es casual, ya que el club fue fundado en 1902 por John Trulock, abuelo del premio Nobel Camilo José Cela y figura clave en el mantenimiento de las costumbres inglesas en la zona. El salón social del club conserva la estética original de su fundación, ofreciendo un ambiente ancestral que Plaza desea potenciar para atraer a nuevos miembros y dinamizar la vida social de la entidad, que actualmente cuenta con cerca de un centenar de socios, muchos de ellos residentes en Madrid. Según la directora, el objetivo es que, si la propuesta tiene éxito, el ritual pueda ofrecerse de forma regular bajo reserva previa. El menú del evento ha sido diseñado con un rigor artesanal que incluye sándwiches clásicos de pepino con crema de queso o salmón, así como los tradicionales scones. Cristina Plaza ha asumido personalmente la elaboración de estos últimos y de la clotted cream, una nata inglesa de gran densidad que requiere un proceso de preparación de quince horas para alcanzar la textura adecuada, dado que no se encuentra fácilmente en España. Además del picoteo salado y dulce, la ceremonia contará con la colaboración de la tienda local «La Tetereta», que servirá cuatro variedades de té: herbático, azul, uno aromático de la India y el clásico English Breakfast. Históricamente, el «afternoon tea» fue popularizado por la duquesa de Bedford hacia 1840 para combatir el hambre entre el almuerzo y la cena, que en la época victoriana se servía muy tarde. Siguiendo esta tradición, el evento en Vilagarcía también contempla la posibilidad de acompañar el té con champán, una variante moderna habitual en celebraciones especiales. Plaza destaca que, aunque el té es una costumbre que ella misma ha integrado en su vida diaria, este evento busca ofrecer una experiencia de «fusión» y elegancia que acerque a los jóvenes y a los visitantes a la esencia más pura de un club que sigue siendo un referente de la historia anglo-gallega. Para comprender mejor este ritual, podemos imaginarlo como una arquitectura de sabores donde cada piso de la bandeja tiene su propia función: los cimientos son los sándwiches salados, el corazón son los bizcochos calientes y la coronación son los dulces, todo ello diseñado para sostener una conversación social antes de que caiga la noche.