Philippe Junot falleció este pasado jueves a los 85 años. Su hija Victoria ha sido la encargada de comunicar la triste noticia con un comunicado publicado en sus redes sociales. «Con el corazón lleno de emoción, me entristece anunciar el fallecimiento de mi padre. Partió de este mundo en paz, rodeado de su familia, el 8 de enero de 2026 en Madrid, después de una larga, hermosa y aventurera vida . Abuelo de tres, casi cuatro», escribió a primera hora del viernes y en referencia al embarazo de su hermana, Isabelle Junot , junto a su esposo Álvaro Falcó , marqueses de Cubas. La coach ya ha entrado en su semana 25 de embarazo y en unos meses se convertirán en padres por segunda vez, después del nacimiento de su hija Philippa -en claro honor a su padre- que nació el 11 de junio de 2023. «A mi legendario papá, cuánto te amamos. Te vamos a echar de menos, no hay palabras suficientes. Gracias por todas las risas y las aventuras, por mostrarnos tu mundo y por la inspiración para alcanzar mayores alturas. Gracias por tu amor, que nunca nos dejará. Qué privilegio haber vivido a tu lado. Fue un verdadero caballero . Un capítulo difícil de cerrar pero seguiremos sonriendo, viviendo y riendo al máximo tal como él quisiera que todos lo hiciéramos», añadió su primogénita en su escrito. Isabelle Junot, por su parte, se ha parado ante la prensa al salir en coche y ha querido agradecer el cariño que ha recibido. « Al final se ha ido en paz . Es muy triste, obviamente, pero ha tenido una vida muy larga y muy feliz y estamos muy agradecidos de haberle tenido como padre y estar ahora todos juntos como familia», ha comentado, confirmando que se encuentra bien y que lo está llevando como puede dentro de las circunstancias y de su embarazo. Este periódico se ha puesto en contacto con el entorno más cercano a Isabelle Junot que han confirmado que en estos momentos -y a pesar de vivir a miles de kilómetros unos de otros- toda la familia se encuentra unida para realizar los ritos funerarios correspondientes, que se llevarán a cabo en la más estricta intimidad. Aunque no han querido esclarecer el motivo exacto de su fallecimiento, confirman que no ha sido una muerte del todo inesperada pues debido a su avanzada edad, su vida ya se estaba «apagando poco a poco». Más adelante, la familia anunciará la fecha de una misa funeral público para su último adiós. En los próximos días, el empresario será repatriado a Niza, una ciudad situada al sureste de su Francia natal, donde descansarán sus restos mortales. «De mi padre destacaría lo cariñoso y bueno que es con nosotras», confesó Isabelle para ABC durante una entrevista concedida en 2022. «Mi padre es de una bondad increíble, hasta el punto que jamás le he escuchado hablar mal de nadie», añadió su hermana Victoria. «Es verdad que tiene la imagen de galán y poco santo , pero con nosotras es de otra manera», puntualizó entonces su primogénita. «Es pura paciencia y siempre nos pone por delante. Es mi debilidad aunque mi madre sea mi mejor amiga», sentenció su hermana pequeña. Philippe era hijo de Michel Junot , un político y millonario francés que se vio envuelto en un turbio proceso judicial como colaborador durante la II Guerra Mundial con ciertas implicaciones en los campos de concentración que los nazis instauraron en su país. A pesar de que nunca fue condenado por estos crímenes, se pasó largos años litigando contra los medios de comunicación que de vez en cuando removían la historia, acusándoles de difamación. Una mancha negra en la historia de su familia que no logró ensuciar del todo el buen nombre de su linaje, ya que las acusaciones llegaron cuando ya peinaba canas. Su único hijo varón, Philippe Junot, saltó a la escena mediática por su historia de amor con 'la novia de Europa', Carolina de Mónaco . Su relación se hizo pública por la prensa en 1976. Es leyenda que sus padres, Grace Kelly y Raniero de Mónaco , intentaron evitar la catástrofe. Pero la niña se obstinó, con una ceguera de cría descarriada y el 25 de agosto de 1977, el Principado terminó cediendo y anunció de manera oficial el compromiso entre la princesa y el empresario, conocido popularmente en la Costa Azul como el 'emperador de la noche' . Entonces, él tenía 35 años y la joven princesa tan solo contaba 19 primaveras. Se comenta que la aparición de unas fotos muy comprometedoras de Carolina junto a Philippe en la cubierta de un yate fueron definitivas para el consentimiento. La boda se celebró el 28 de junio de 1978. El estilo de play-boy de Junot no llegó a encajar nunca con el glamour de Mónaco. Un matrimonio destinado al fracaso que duró apenas dos años. «Me casé con mi primer marido muy enamorada. Pero un buen día me desperté en el lecho conyugal, vacío, diciéndome: '¿Cómo has podido hacer una cosa así, una locura de ese tipo?'. Comencé a pensar en cambiar de vida durante nuestra luna de miel. (...) Yo era joven... Esperaba que mi matrimonio funcionara, tuve la ingenuidad de creer que podía cambiarlo. Esta experiencia me hizo entender que uno no puede cambiar a nadie», reveló años más tarde Carolina de Mónaco en una entrevista concedida a la revista 'Paris Match'. Los motivos de la sonada ruptura nunca quedaron del todo claros. El historial de Junot no era precisamente el de un monógamo convencido, pero al parecer Carolina tampoco era del todo inocente. Tras la separación llegó el divorcio y la petición de nulidad matrimonial , que no fue concedida hasta más de una década después. Entre el divorcio de Junot y la muerte de su madre, en septiembre de 1982, por la vida de la joven princesa mediaron varios amantes, entre los que destacaron el tenista argentino Guillermo Vilas y Robertino Rossellini , hijo del director de cine italiano del mismo nombre y de la actriz sueca Ingrid Bergman . Pero no fue hasta diciembre de 1983 cuando se volvió a casar por sorpresa con un joven italiano de buena familia tres años menor que ella, Stéfano Casiraghi , quien fue su gran amor. Por su parte, Philippe Junot siguió protagonizando las portadas de la prensa rosa con sus líos de faldas, como el famoso affaire con Gianina Faccio , quien también tuvo una relación amorosa con su homólogo Julio Iglesias , aunque terminó casándose con el director inglés Ridley Scott . Tras un tiempo de lujuria, rehizo su vida con la danesa Nina Wendelboe-Larsen , madre de sus tres hijos Victoria, Isabelle y Alexis . Un matrimonio que tampoco llegó a perdurar en el tiempo, pues a los 10 decidieron tomar caminos por separado. «Nuestros padres siempre pusieron a sus hijos por delante, nos protegieron, y por eso nunca hemos oído en casa hablar mal el uno del otro », contó Isabelle durante la entrevista con ABC. «Cuando mi madre me dijo que se divorciaban no lo entendí porque tenía solo ocho años. Me lo explicó diciendo que amaba a mi padre más como un hermano que como una pareja», añadió su hermana Victoria. Además de estos tres hijos, el empresario tuvo otra hija más, Chloé , nacida en 2005 fruto de un romance posterior con la sueca Helen Wendel . «Hay mucha diferencia de edad y vive en otro país; no hay tanta relación», opinó entonces la primogénita del empresario sobre su hermanastra.