Emoción de la memoria

El más reciente poemario de Manuel Gahete es ‘El rastro de los sueños’, ya el vigésimo de su trayectoria poética, que agrupa cinco apartados cuyo contenido representa en buena parte un homenaje a la amistad, evocando, por ejemplo, a familiares o amigos y sumando al mismo tiempo un entrañable recordatorio de espacios inconfundibles cuyo eco se oye en menciones como el «Castillo de Belalcázar», algo que justifica que en 2018 recibiera el premio Castillos de Córdoba. Después encontramos notificaciones que conectan con su opinión sobre que «la realidad es la base potencial de todo sueño». Así se explica su querencia por esa ambientación entrañable que el poeta describe con pasión y con la que el lector busca identificarse; esto sin olvidarse de la recreación retrospectiva de momentos de la infancia (un poema lleva ese título) ni de sentimientos biográficos compartidos con la comunidad, unas vivencias incorporadas a poemas como el titulado «Vértigo y clamor. Fuenteovejuna en Fuente Obejuna», en el que descubrimos cómo la dignidad y el honor son la impronta escondida en el corazón humano, y cómo prevalece «el sello de unidad que nos envida / ayer, mañana, hoy, en paz, en guerra». A este respecto comprendemos lo que ha confirmado al decir que este es «un libro de memorias tocado y hasta empañado por una honda emoción».