El viaje es un recurso literario recurrente en la historia de la literatura universal. Los personajes emprenden un itinerario que no es solo físico —el desplazamiento hacia un espacio geográfico, real o ficticio—, sino también un proceso de transformación paulatina: abandono de la ingenuidad, maduración, autoconocimiento, revelación de una verdad. Al final del camino, el protagonista ya no es el mismo.