Tal parece que en breve verá la luz un libro bien interesante, esencial a mi juicio para entender el mundo en que vivimos (ya este logro resulta ambicioso de por sí), y a partir de ahí ser conscientes del mundo que nos viene, a menos que pongamos pie en pared y nos dé por orientar toda nuestra atención para medio comprender una serie de realidades complejas, que sin embargo un generoso segmento social cree dominar en la teoría. No promete su autor que con una primera lectura rápida al interesado se le abra la mente a un mundo nuevo de percepciones hasta ahora ocultas ―o mejor será decir ocultadas―a los mortales decadentes. Si se asume la complejidad del fenómeno, no puede esperarse un relato sencillo y además entretenido. Pero al menos la obra debería poner en guardia a la sociedad en pleno, para que giremos el timón hacia donde proceda, cualquier cosa antes que mantenerlo inmóvil, precisamente lo que interesa a los dueños del barco, entiéndase por tales políticos, empresarios o mismamente las fuerzas policiales en su conjunto.