‘Rondallas’

Daniel Sánchez Arévalo, el director que muchos conocimos en 2006 por su AzulOscuroCasiNegro, escribe y dirige esta feel good movie, muy gallega, a partir de un guión que sitúa la historia en un pueblo de Pontevedra sacudido por una tragedia, el naufragio de un barco en el que han fallecido algunos de los habitantes del lugar, entre otros, el director de la rondalla local. Todo irá encaminado a pasar este duelo de la mejor manera posible, intentando relanzar esta agrupación musical para que eleve el ánimo de los deprimidos lugareños. Y, para ello, se pondrá manos a la obra el personaje encarnado en Javier Gutiérrez, con la complicada misión de levantar el proyecto, haciéndose cargo de la formación del conjunto folclórico y tomando las riendas de la dirección musical en sustitución de su amigo fallecido, con la inestimable ayuda de la viuda, que representa María Vázquez, y la oposición de su hija mayor (Judith Fernández en la ficción, que compondrá un magnífico dúo junto a Fernando Fraga en la subtrama romántica); también aparece por ahí, en un registro inédito, por su comicidad, Tamar Novas, que se apoya en el trabajo interpretativo de un estupendo Carlos Blanco, para darle el punto de comedia a la producción. Poco a poco, gracias a la honestidad que desprende el filme, consigue ganarse al espectador, que sale de la proyección bastante mejor que entró. Ayudan las localizaciones, fotografiadas con muy buen gusto por Rafa García; y, desde luego, la banda sonora de Federico Jusid es parte fundamental en esta cinta que tiene mucho de musical, invitando al público a llevar el ritmo sin darse cuenta hasta que sale de la sala con una sonrisa, algo a valorar en estos tiempos tan convulsos y tremendos que estamos viviendo.