Ayer, a primera hora de la tarde, desde Bruselas llegaba la respuesta que los ganaderos ourensanos querían evitar: la Unión Europea aceptaba el pacto de Mercosur. Un tratado de libre comercio con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, que preocupa a los que producen en tierras españolas porque «no sabemos si les van a pedir las mismas exigencias que tenemos nosotros, si no lo hacen pondrán los precios mucho más baratos y una vez que estén instalados en el comercio y nosotros arruinados subirán los precios, es competencia desleal».