El moderno caballo de Troya

La trampa se tendió hace tiempo. Desde que el ser humano se dio cuenta del poder de la palabra. Mediante ella se abduce, se persuade, se convence y somete. La palabra es el bien más preciado del ser humano, pues permite canalizar el pensamiento, conformar los sistemas de comunicación y, con ello, consolidar estructuras organizativas y de relación entre los seres humanos mediante principios, ideas, dogmas y valores, a modo de argamasa que consolida las culturas sociales que enmarcan actitudes y conductas de los pueblos. En suma transmitir y compartir conocimientos, ideas y valores… o sea, comunicarse.