El matón y sus pelotas

Hay una manera infalible de averiguar si una persona es de izquierdas o de derechas. Póngale un vídeo de un policía dando golpes con la porra a un manifestante, sin más datos. Si se identifica con el policía (“¡dale fuerte!”) es de derechas; si siente compasión por el manifestante, es de izquierdas. La izquierda peca a veces de masoquista; la derecha suele ser sádica. La izquierda, por eso, en su comportamiento es incluso más cristiana, desde luego más lógica, pues tiene en cuenta que, al final, todos somos vulnerables.