Tengo para mí que esto ha sucedido siempre. Esto y cosas peores. De Asurbanipal a Pol Pot. Así que debería calmarme y tomarme una tila. O viceversa. El bien y el mal… los buenos y los malos… que, como el jamón ibérico, vienen entreverados. Agitados, pero no revueltos, como el Martini de 007. Y, sin embargo, cada mañana, cuando oigo la radio, cada tarde, cuando veo la tele, siento que las noticias me atropellan más que ayer y menos que mañana.