Hartazgos

Como más o menos tenemos de todo, y en general mucho más de lo necesario, esa abundancia nos produce hartazgo, una sensación molesta. Ocurre con la comida pero también con lo demás. Es raro que en las pasadas fiestas nos hayan regalado algo que no tuviéramos. El ciclo del regalo se descompone en varios movimientos, escoger, envolver, entregar, desenvolver y cambiar haciendo uso del tique-regalo. Todo ello lleva muchas horas. Contenedores de papel rebosantes y colas para cambiar regalos dan cuenta del activismo post. El ciclo agota pero lo ejecuta uno porque tampoco hay alternativas (sería una catástrofe que todo parase). Desde luego hay que hacerlo con una sonrisa, sin que el hartazgo aflore. Yo me he vengado metiendo en algún caso de contrabando el último poemario de Miguel Mingotes, dejando una señal en este poema: «Estoy harta como persona, / pero ye tarde / pa animal / o cosa».