El papel que José Luis Rodríguez Zapatero viene desempeñando desde hace más de una década en Venezuela ha generado filias y fobias, con el PSOE y el actual Gobierno alabando su tarea de “facilitación” y la oposición acusándolo de colaborar con el régimen chavista. Lejos de tomar distancias, tras la intervención de EEUU en el país caribeño y la captura de Nicolás Maduro el expresidente ha redoblado sus gestiones ante lo que fuentes de su entorno consideran una “oportunidad”.