Golpes de efecto

La previsible visita del Papa durante este año no es baladí. Las indemnizaciones de la Iglesia por los abusos sexuales, tampoco. La escena de sofá entre Sánchez y Junqueras, un poco menos. Incluso llama la atención que la Audiencia Nacional abra la puerta para dilucidar si el expresidente Zapatero se extralimitó en sus gestiones pactistas con la dictadura de Maduro. Auténticos golpes de efecto, de muy diferente intensidad, que no pasan desapercibidos por el indudable mensaje que entrañan. No parecería muy lógico, por ejemplo, ubicar la presencia de León XIV en medio de una confrontación electoral de alto voltaje. Otra cosa es que el viaje quede solventado antes del otoño.