El Museo de Dalí: un recorrido por el surrealismo vivo de Salvador Dalí

Frente a la bahía de Tampa, en el centro de St. Petersburg, Florida, se levanta uno de los espacios culturales más singulares de Estados Unidos: The Dalí Museum, un recinto donde el surrealismo se admira y se experimenta.Dedicado a la obra deSalvador Dalí, considerado uno de los artistas más influyentes e innovadores del siglo XX, el museo propone un recorrido que mezcla arte, arquitectura, tecnología y paisaje.El museo que abrió sus puertas en 1982 estaba en otra sede también en Cleveland, Ohio, con la colección privada de Reynolds y Eleanor Morse, grandes mecenas y amigos de Salvador Dalí, donde solo estuvo un año, y se trasladó a St. Petersburg, Florida, en otra sede.Desde 2011 se encuentra en este edificio que parece dialogar con el imaginario del propio Dalí. Su elemento más icónico es “The Enigma”, una cúpula geodésica de 75 pies de altura formada por mil 62 paneles de vidrio, todos distintos, que capturan la luz y el entorno marino como si se tratara de una ilusión óptica.En el interior, una escalera helicoidal refuerza la sensación de movimiento y remite a la fascinación del artista por las espirales, presentes de forma recurrente en su obra.El acervo del museo es uno de los más importantes dedicados a un solo artista fuera de España. Reúne más de 2 mil 400 piezas, entre ellas 96 pinturas al óleo, además de dibujos, grabados, esculturas, fotografías, manuscritos y documentos que recorren todas las etapas creativas de Dalí.Las galerías, ubicadas en el tercer piso, albergan tanto la colección permanente como las exposiciones temporales, permitiendo una lectura amplia y contextualizada de su producción.Entre las obras más destacadas se encuentran ‘El torero alucinógeno’, una de las piezas más complejas y emblemáticas del artista, así como ‘Niño geopolítico observando el nacimiento del nuevo hombre’, realizada durante su etapa estadunidense y cargada de simbolismo histórico y político.Estas piezas conviven con trabajos tempranos y estudios que revelan la disciplina técnica detrás de un creador asociado, muchas veces, únicamente al delirio visual.Mi favorita, la escultura ‘Venus de Milo con cajones’; me trae los mejores recuerdos de mi etapa ochentera de súper fan de Dalí.Más que un museoThe Dalí Museum apuesta por el diálogo con el presente. La experiencia se amplía con propuestas tecnológicas que reinterpretan la obra del artista.Dalí Alive 360°, una instalación inmersiva presentada en la Dalí Dome, envuelve al visitante en proyecciones, sonido y movimiento, mientras que herramientas de realidad aumentada, inteligencia artificial y realidad virtual permiten interactuar con las pinturas y con una recreación digital del propio Dalí.El recorrido continúa en los jardines del museo, donde relojes derretidos, esculturas y referencias matemáticas invitan a prolongar la visita. Para cerrar la experiencia, Café Gala ofrece tapas y platillos de inspiración española, reforzando el vínculo entre arte y vida cotidiana.Visitar The Dalí Museum es entrar en un universo donde la lógica se distorsiona y la imaginación gobierna. Un espacio que confirma que el legado de Salvador Dalí no pertenece al pasado, sino que sigue provocando, seduciendo y cuestionando al espectador contemporáneo.Agenda tu visita:Horario: de lunes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas; jueves hasta las 20:00 horas. (Cierra algunos días festivos)Entradas: adultos (32 dólares); estudiantes, adultos mayores y militares (29 dólares); niños de 6 a 12 años (22 dólares); menores de 5 años, gratis.