Portofino, el nuevo restaurante italiano que conquista el centro de Málaga

El centro histórico de Málaga suma una nueva pieza a su mapa gastronómico con la apertura de Portofino , un restaurante italiano que aterriza en la Plaza del Carbón con una propuesta que mira al Mediterráneo desde clave contemporánea. Detrás del proyecto está Grupo Italian Fooding, uno de los operadores más consolidados del país en cocina italiana actual, que refuerza así su apuesta por Málaga como plaza estratégica. El nuevo Portofino ocupa el número 3 de esta céntrica plaza y lo hace con vocación de espacio vivido: 230 metros cuadrados repartidos en dos plantas y dos terrazas, con capacidad para 112 comensales. Un local amplio y luminoso que dialoga con el entorno urbano y que se integra con naturalidad en una de las zonas más activas del casco histórico, tanto a nivel turístico como local. Lejos de limitarse a un restaurante italiano al uso, Portofino construye su identidad alrededor de la idea del viaje. No como destino, sino como proceso. Ese concepto se traduce en una ambientación inspirada en la costa italiana —puertos, luz, materiales naturales— y en una experiencia pensada para disfrutarse sin prisas, ya sea en una comida larga, una cena relajada o una sobremesa que se alarga en la terraza. La propuesta gastronómica se apoya en una cocina italo-mediterránea reconocible, pero afinada con un enfoque actual. En lo culinario, Portofino construye una carta amplia y versátil que mira al Mediterráneo desde Italia, combinando recetas reconocibles con un enfoque contemporáneo y muy cuidado en la elaboración de masas y salsas. El apartado de pastas es uno de los pilares del proyecto, con platos como los ravioli de rabo al pesto rosso, rellenos de carne cocinada lentamente con vino Barolo, o los tagliolini al frutti di mare, que conectan de forma directa con el recetario costero italiano. Junto a ellos conviven propuestas más clásicas, como la lasaña de Bolonia, y otras más personales, donde se percibe el trabajo técnico y el gusto por el equilibrio de sabores. La carta se completa con antipasti pensados para compartir, donde aparecen productos como burratas de Puglia, quesos italianos, verduras asadas y recetas clásicas reinterpretadas, además de una selección de crudos y platos principales de carne y pescado que amplían el recorrido gastronómico. Todo ello se remata con un capítulo de postres artesanos, entre los que no faltan guiños a la repostería italiana, cerrando una propuesta coherente, pensada para distintos momentos y tipos de comensal. Uno de los pilares del proyecto son sus pizzas , elaboradas con masas desarrolladas por el propio grupo, un trabajo que ha sido reconocido con el premio a la Mejor Iniciativa Saludable en los Premios Marcas de Restauración 2025. Masas más digestivas, procesos cuidados y un enfoque que pone el acento en la calidad del ingrediente sin renunciar al sabor ni a la identidad italiana. Entre las más representativas destacan l a Margherita Settebello, fiel al canon italiano, o propuestas más creativas como las pizzas elaboradas con masa de carbón vegetal o con agua de mar, que aportan personalidad sin caer en lo anecdótico. A ello se suma una carta inclusiva, con opciones sin gluten y propuestas veganas, que amplían el abanico de posibilidades y conectan con las nuevas formas de entender la restauración urbana: flexible, diversa y adaptada a distintos hábitos y necesidades. Con esta apertura, Portofino se incorpora al pulso gastronómico del centro de Málaga como un espacio pensado para quedarse. Un restaurante que combina relato, cocina y ubicación, y que propone un viaje mediterráneo sin salir de la ciudad.