Olga Meca, neumóloga: "El vaper no es inocuo, es una puerta de entrada al tabaco en gente cada vez más joven"

Dejar de fumar es uno de los propósitos de año nuevo más repetidos y, a la vez, uno de los menos cumplidos. La dificultad del proceso lleva a muchos a abandonar, pero el éxito es posible con el acompañamiento adecuado. La neumóloga Olga Meca, del Hospital Ribera Virgen de la Caridad en Cartagena, ha compartido las claves para abandonar el hábito tabáquico en este inicio del 2026 y también el tan usado por los jóvenes vapeo. Es necesario un plan. Uno de los métodos más extendidos entre quienes intentan dejar de fumar es también uno de los menos efectivos: la reducción gradual. Según la doctora Meca, esta estrategia no funciona. "Una de las cosas que menos funciona, y parece una tontería, es el 'voy reduciendo hasta conseguir dejarlo', porque al final no nos quitamos el hábito", explica. Al disminuir la cantidad de cigarrillos de 20 a 18, por ejemplo, no se rompe la dependencia, ya que el hábito gestual y psicológico permanece. La experta subraya que la adicción al tabaco tiene un componente psicológico mucho más fuerte que el físico. A diferencia de otras adicciones, el mono físico de la nicotina es breve, durando menos de cinco minutos. Sin embargo, el principal desafío es superar la asociación del tabaco con actividades cotidianas como tomar un café, relajarse o gestionar la ansiedad. Este refuerzo psicológico es lo que complica el abandono definitivo. Para tener éxito, la neumóloga recomienda establecer una hoja de ruta clara. El primer paso es tener un motivo sólido, ya sea la salud, la economía o cualquier otra razón personal. A partir de ahí, es crucial visualizarnos sin fumar, fijar una fecha límite para dejarlo por completo y prepararse para los momentos de debilidad. "En ese momento intenta hacer otra cosa, porque rápidamente te pasa", aconseja Meca, sugiriendo mantener las manos ocupadas con manualidades o cualquier otra actividad que distraiga del deseo de fumar. Los perjuicios del tabaco van mucho más allá del cáncer de pulmón. La doctora Meca recuerda que está asociado a multitud de tumores, como los de boca, laringe, digestivos y vejiga. Además, existe una fuerte relación con problemas cardiovasculares, como el ictus o el infarto de corazón, que tienen una alta incidencia en la población fumadora. Los riesgos también se extienden a los fumadores pasivos. En cuanto al váper, la especialista advierte que sus consecuencias no son inocuas y que, en muchos casos, todavía se desconocen a largo plazo. Su atractivo visual y social lo ha convertido en una puerta de entrada a la adicción para los más jóvenes, disminuyendo la edad de inicio en el consumo de nicotina. "Lo estamos viendo en adolescentes", alerta Meca. Abandonar el tabaco no solo previene enfermedades graves, sino que también reporta beneficios estéticos y de bienestar casi inmediatos. El tabaco acelera el envejecimiento celular, afectando a todos los órganos, incluida la piel. "El cambio de brillo, el cambio de arrugas es espectacular cuando dejamos de fumar", afirma la neumóloga. Además, la mejora en la capacidad física es notable, eliminando la típica "tos del fumador" y la sensación de ahogo al hacer ejercicio. En definitiva, los beneficios de dejar de fumar son innumerables, desde una mejor forma física hasta una piel más radiante. Por ello, la doctora Meca concluye que abandonar el tabaco "es uno de los mejores propósitos que podemos hacer" para cuidar nuestra salud y mejorar nuestra calidad de vida.