En la hora de los depredadores, Milei profundiza su alianza con Trump y el resto mira sin saber qué hacer

Signos del momento. Esperanzas blandas, sin sustento más que el querer creer. El fracaso del pasado habilita nuevas experiencias, desprejuiciadas, alejadas de los derechos preconcebidos. La nueva inquisición política, como la que ejercía Alberto Fernández cuando criticaba altivamente cualquier crítica a la cuarentena eterna, ahora Milei y sus seguidores abusan del fracaso pasado para justificar sus actuales decisiones.