En un comunicado conjunto, los cinco principales partidos groenlandeses reivindican la soberanía de la isla antártica frente a la "falta de respeto" de Estados Unidos y de su presidente, Donald Trump Donald Trump: “Vamos a hacer algo con Groenlandia, por las buenas o por las malas” Claves - Por qué Trump está obsesionado con Groenlandia Los líderes políticos de Groenlandia han emitido un comunicado conjunto en el que rechazan las continuas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los cinco partidos políticos con representación en el Inatsisartut, el Parlamento groenlandés, han defendido en este texto su soberanía nacional así como el derecho de los habitantes de este territorio autónomo danés a decidir su futuro. “Como líderes de los partidos groenlandeses, queremos enfatizar una vez más nuestro deseo de que termine el desdén de los Estados Unidos hacia nuestro país”, arranca el comunicado de los partidos de la isla situada en el Polo Norte, que insiste: “No queremos ser americanos, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”. A continuación, los líderes de los partidos en el gobierno Demokraatit (Los Demócratas), Inuit Ataqatigiit (Comunidad Inuit), Siumut (Adelante) y Atassut (Sentimiento de la Comunidad) así como Naleraq (Punto de orientación), único partido de oposición, recuerdan que Groenlandia es un país gobernado por el Acta de Autogobierno, aprobada por Dinamarca en 2009 y que incrementó la autonomía de la nación que une los océanos Atlántico y Ártico, y por el Derecho Internacional. Los partidos groenlandeses señalan asimismo que su gobierno y su parlamento son elegidos libremente por los ciudadanos de la isla y que, por lo tanto, “cooperan tanto con Estados Unidos como con los países occidentales y continuarán haciéndolo en el futuro”. Eso sí, quieren dejar claro que el futuro de Groenlandia “debe ser decidido por el pueblo groenlandés”. “El trabajo para el futuro de Groenlandia se hace en diálogo con el pueblo groenlandés y se prepara basado en las leyes internacionales y el Acta de Autogobierno. Ningún otro país puede interferir en esto”, apuntan los partidos en el texto. “Debemos decidir el futuro de nuestro país por nosotros mismos, sin presión para una decisión rápida, atraso o interferencia por parte de otros países”, agregan. Además, apuntan que han “intensificado” su responsabilidad y su participación internacional en los últimos años, pero recalcando que la nación ártica lo hace “a través de principios internacionales basados en el respeto mútuo y en el diálogo”. Y avisan: “Seguiremos haciéndolo”. Por todos los motivos expuestos, los partidos que representan al pueblo de Groenlandia en su parlamento autónomo reiteran un llamamiento a la continuación del diálogo “basado en la diplomacia y en los principios internacionales”. Y envían un mensaje tanto a Estados Unidos como a Dinamarca: “Este es el camino adelante para aliados y amigos”. Además, los cinco partidos han acordado asegurar un diálogo “intensificado y cercano” con los aliados de Groenlandia, un debate político en el Inatsisartut “justo y comprehensivo”, asegurar que el pueblo groenlandés “obtiene sus derechos en un tiempo inusual y serio” y continuar trabajando para desarrollar oportunidades para lograr la seguridad de su pueblo a lo largo de todo el país. Trump mantiene la presión: “Por las buenas o por las malas” El comunicado de los partidos del territorio autónomo danés llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya insistido en su intención de “quedarse” con Groenlandia. Trump continúa empeñado en anexionarse el territorio , pese a los esfuerzos diplomáticos de Dinamarca. “Ahora mismo vamos a hacer algo con Groenlandia, les guste o no”, ha dicho este viernes. El estadounidense habla de “poseer” la isla danesa con la excusa de protegerla de una hipotética ocupación china o rusa y ante el previsible deshielo del océano Ártico. “Si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia y no vamos a tener a Rusia ni a China como vecinos. Me gustaría llegar a un acuerdo, ya sabe, por las buenas; pero si no lo hacemos por las buenas, lo haremos por las malas ”, dijo este viernes desde la Casa Blanca, en un acto con varios ejecutivos de petroleras. Pese a las palabras de Trump, EEUU y Rusia ya son “vecinos” a través del estrecho de Bering, que separa el continente americano y el euroasiático por apenas 82 kilómetros de agua. Trump alega una vez más razones de seguridad para justificar sus amenazas imperialistas. “Ahora mismo alrededor de Groenlandia hay destructores rusos, hay destructores chinos y, además, hay submarinos rusos por todas partes”, aseguró anoche. El presidente de EEUU rechaza negociar otras vías de defensa para la isla porque, según sus palabras, solo se puede proteger militarmente aquello que se posee. Sin embargo, en Groenlandia EEUU ya alberga la Base de la Fuerza Espacial Pituffik de Estados Unidos, que apoya misiones de alerta de misiles y vigilancia espacial. Además, Trump niega la soberanía danesa sobre el territorio y desdeña su capacidad de preservarlo. Y todo apunta a que el verdadero interés del presidente norteamericano puede estar en las tierras raras bajo el suelo de Groenlandia así como en sus reservas de petróleo atesoradas bajo una capa de hielo cada vez más fina. “El hecho de que desembarcaran allí con un barco hace 500 años no significa que sean dueños de esa tierra”, afirmó Trump, después de reconocer que las autoridades danesas habían sido “muy amables con él” . “Pero los países tienen que tener propiedad; y se defiende la propiedad, no se defienden los arrendamientos. No se defienden los arrendamientos de la misma manera: hay que ser propietario. Cuando lo poseemos, lo defendemos”, insistió. Trump aclara, por otro lado, que Estados Unidos no está en contra de la OTAN, a pesar de que la Casa Blanca no ha rechazado de momento que las acciones para el control de Groenlandia incluyan el uso de las fuerzas armadas. “La OTAN tiene que entender que yo estoy totalmente a favor de la OTAN. Yo salvé a la OTAN. Si no fuera por mí, ahora mismo no tendrían OTAN”, dijo Trump. Apenas unas horas antes, su subjefe de gabinete, Stephen Miller, era mucho más claro en una entrevista con la cadena ultraconservadora estadounidense Fox News: “Nadie va a enfrentarse militarmente a Estados Unidos por el futuro de Groenlandia. Para que EE.UU. asegure la región ártica, proteja y defienda a la OTAN y sus intereses, obviamente Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos. Vivimos en un mundo que se rige por la fuerza, que se rige por el poder. Estas son las leyes de hierro del mundo desde el principio de los tiempos”.