El Papa coge carrerilla con sus viajes apostólicos: después de Turquía y Líbano, España, África y... ¿Latinoamérica?

Fue el 4 de enero de 1964 cuando San Pablo VI se convirtió en el primer Papa que salía de Italia para visitar otros países. El primer viaje fue muy significativo, Tierra Santa y un encuentro ecuménico con el patriarca Atenágoras I. No se detuvo ahí, también fue el primero en visitar los 5 continentes, creando una tradición que consolidaría con creces, hasta el punto de ser parte fundamental del legado papal, Juan Pablo II, con más de 104 visitas a 130 países distintos, y que continuaría Benedicto XVI con 23 países visitados. Francisco quiso darle un enfoque diferente a sus viajes, fiel a la centralidad que quiso darle a los márgenes de la sociedad durante su papado, el Pontífice argentino quiso que sus viajes fueran un reflejo de ello. Por eso eligió muchos destinos donde el cristianismo era una minoría o directamente inexistente como Indonesia o Mongolia; además también le dio a sus destinos un significado humanitario, no en vano su primer destino fue la isla de Lampedusa, trágicamente célebre por los naufragios de inmigrantes que han ocurrido en su costa. León XIV ya inauguró su peregrinaje apostólico con un viaje que heredaba precisamente de Francisco, invitado a la celebración del 1700 aniversario del Concilio de Nicea en Turquía. Además, visitó Líbano, un país castigado enormemente por la guerra y el conflicto interno y regional, una muestra de la paz alrededor de la que gira el pontificado de León XIV. Este viaje se realizó entre el 27 de noviembre y el 2 de diciembre del 2025 y, en la habitual rueda de prensa del vuelo papal, ya deslizó nuevas posibilidades de destino, de cara al 2026, año que será el primero completo del pontífice y en el que, parece, que va a viajar mucho. Nuestra corresponsal en el Vaticano, Eva Fernández, le preguntaba si podíamos tener esperanza en que visitara España pronto y el Pontífice era muy claro: "Podéis tener más que esperanza". Posteriormente, también en COPE, el cardenal y arzobispo de Madrid, José Cobo, decía que podíamos ir "calentando motores" de cara a una visita papal en el año 2026. La posibilidad que se barruntaba desde hace tiempo era una visita con ocasión del centenario de Gaudí, de la inauguración de su gran obra, la Sagrada Familia, y de la probable beatificación del arquitecto. La posibilidad, la esperanza ya es un hecho, los obispos españoles han confirmado que el Santo Padre tiene intención de venir a Madrid, Barcelona y Canarias en este año que comienza. Canarias es un destino que también hereda de Francisco, que manifestó que le gustaría visitar las islas, un lugar fundamental en las rutas migratorias desde África hacia Europa y donde se han vivido situaciones horribles en los últimos años. Barcelona responde, probablemente, a esa celebración de Gaudí, mientras que Madrid es un destino emblemático para los papas, no solo por ser la capital del país, sino por imágenes de tanta importancia histórica como ese beso de Juan Pablo II al suelo español, nada más bajarse del avión en Barajas o la misa en Cuatro Vientos de Benedicto XVI en la que la tempestad quiso ser protagonista. A falta de la confirmación del Vaticano, parece claro que uno de los destinos de León XIV en 2026 será España, pero el Pontífice tiene más ideas en la cabeza. África es un destino fundamental de los papas, Juan Pablo II fue más al continente africano que a ningún otro, exceptuando Europa, 40 países visitados, solo se dejó 10 sin pisar. El propio Pablo VI viajó a Uganda, convirtiéndose en el primer Papa que viajaba a África. Benedicto y Francisco también tuvieron muy presente a uno de los continentes en el que más crece el catolicismo y en el que más necesitados están de apoyo los que profesan la fe del Obispo de Roma, que también busca tender puentes con el mundo musulmán, mayoritario entre los africanos. Además, para León XIV tiene un significado especial y es que, como agustino, su conexión con Argelia, el país en el que nació y vivió San Agustín, es evidente. Es cierto que poco tiene que ver la actual Argelia con lo que era aquel norte de África bajo la ocupación romana, pero aun así, el pontífice expresó su intención de que su próximo viaje fuera a África y que uno de los destinos fuera Argelia y "los lugares de la vida de San Agustín". Fuentes vaticanas añadieron otros dos países al psible viaje,  Camerún y Guinea Ecuatorial, un país profundamente conectado con el nuestro. Con esta declaración, y tras la confirmación del viaje a España en 2026, podríamos esclarecer que, en primer lugar, el Papa viajará al continente africano y, posteriormente, quizá en junio, coincidiendo con el centenario de Gaudí y la inauguración de la Sagrada Familia, irá a España. De todas formas, la ecuación puede verse alterada por otros destinos... Si bien España y Argelia son destinos en los que se ha confirmado un plan para viajar durante el 2026, Latinoamérica no lo tiene tan avanzado. Aun así, en ese avión que volvía a Roma desde el Líbano el 2 de diciembre, el Papa expresó su deseo de ir "más adelante". Indudablemente es una región especial para León XIV, que tiene pasaporte peruano después de vivir allí durante dos décadas, como misionero y también como obispo de su querida diócesis de Chiclayo. Además de Perú, el Santo Padre también habló de Argentina y Uruguay como posibles destinos, un guiño a la sed de visita papal que tienen en el lugar de nacimiento de Francisco que, sin embargo, no llegó a visitar su país durante su pontificado. Los periodistas le preguntaron por una fecha y León XIV no quiso concretar demasiado, pero dio una horquilla de dos años: "2026 o 2027", por lo que, en este 2026, el Papa podría tener claros tres viajos apostólicos, todos ellos con una importante presencia hispánica: Guinea Ecuatorial en el viaje a África, la visita a España y la posible vuelta a su Hispanoamérica.