Sobre el papel, definir el calendario de acciones para las elecciones municipales. En la mente de todos, el Comité Extraordinario Nacional que celebra el PSOE gallego este sábado debería zanjar las responsabilidades ante las denuncias de mujeres por acoso sexual y laboral en el partido en la comunidad. Ese, pues, ha sido uno de los temas que ha abordado José Ramón Gómez Besteiro, el secretario del PSdeG, en el único discurso abierto de una reunión cuyo debate tiene lugar a puerta cerrada. La intervención de Besteiro ha sido una defensa sin fisuras de la actuación de su partido ante las denuncias de mujeres contra el expresidente de la Diputación de Lugo, José Tomé y el alcalde de Barbadás, Xosé Carlos Valcárcel, por presuntos casos de acoso sexual y laboral, respectivamente. “Nos repugnan los comportamientos de quienes traicionan los valores, de quien fue incoherente con su militancia y con sus actos", ha aseverado. Ha vuelto a defender la “celeridad y determinación” con la que, a su juicio, actuó el partido, “con criterios claros y sin dejarse arrastrar por condicionantes como opiniones, impresiones o ruido mediático". “En cuanto se conoció la presentación de la denuncia, en solo unas horas se les exigió a los presuntos acosadores, tras escucharlos, que abandonasen los cargos orgánicos e institucionales”, ha defendido Besteiro. Admitió haber conocido en octubre “por una tercera persona” uno de los presuntos casos de abuso por parte de José Tomé y que se atendió “hasta en cuatro ocasiones” a ese entorno. Ha reivindicado Besteiro que ese comportamiento es "todo lo contrario a la desidia o la "intención de ocultar". “Alguien puede decir que el partido nada hizo, que actuó de manera irresponsable, que fue encubridor. ¿Qué es hacer más? ¿Saltarse la ley, el Código Penal, vulnerar el derecho de la víctima a su anonimato y a sus tiempos?”, ha defendido. Sobre el hecho de que Valcárcel y Tomé sigan en las instituciones como no adscritos, Besteiro ha declarado que el PSOE "puede y debe exigir" a ambos las actas, pero la decisión última, ha apuntado Besteiro, es "estrictamente personal". Hasta ahora, ni uno ni otro han renunciado por ahora a sus escaños ni tienen previsión de hacerlo. La cuestión sobre la que no se ha pronunciado Besteiro ha sido sobre las denuncias de exconcejalas socialistas en A Coruña sobre presunto acoso laboral por parte de la alcaldesa socialista, Inés Rey. Estas comunicaciones se han puesto recientemente en conocimiento del partido en el mismo canal de denuncias internas por el que se conocieron los otros casos, una herramienta cuyo papel ha hecho valer, con el matiz, de que "cualquier uso espurio que se haga" del mismo va a pervertir su sentido esencial. Entre aplausos de la militancia socialista, el socialista ha defendido en su intervención que el revuelo generado tras las denuncias en el canal interno del partido no son un síntoma de “debilidad” de la formación, sino “consecuencia de una profunda conciencia feminista que forma parte esencial de nuestro ADN como partido”. Ha asegurado que la formación actuó con “firmeza y respetando la legalidad” ante cada “comportamiento inaceptable” surgido en los últimos meses. “Me rebelo contra la incoherencia que tantas veces se apodera de los debates públicos. Todas las víctimas merecen el mismo respeto”, ha comentado. Ha mencionado la denuncia contra el exconselleiro do Mar de la Xunta, Alfonso Villares, recientemente archivada por un juzgado de Ferrol . Al término de su intervención en la que fijó los retos para las elecciones municipales, Besteiro ha lanzado un mensaje a los críticos, a los que ha instado a hacer una “reflexión colectiva”: “Cuando el ruido se impone al debate sereno, cuando las luchas internas pesan más que los objetivos políticos, perdemos todos, pierde el debate democrático y pierde el Partido Socialista”. “Si alguien piensa que ese camino nos fortalece como proyecto, se equivoca profundamente”, ha aseverado. Considera que “Galicia necesita un socialismo unido, coherente y centrado en lo realmente importante: trabajar por la igualdad, defender derechos, proteger a las personas y estar a la altura de la confianza que la ciudadanía puso en nosotros”.