De la “venta post-balance” de la posguerra a un ritual de consumo masivo Cuándo empiezan las rebajas 2026: los descuentos que llegan en enero a Zara, Mango y resto de tiendas Las rebajas de enero no nacieron con prisas, ni con etiquetas rojas, ni con colas infinitas a las puertas de los centros comerciales. Nacieron, en realidad, de una palabra hoy casi olvidada: balance . El 2 de enero de 1940, cuando España apenas empezaba a salir de la Guerra Civil, un comercio madrileño llamado Sederías Carretas publicó en el diario ABC un anuncio que hoy puede parecer inocente, pero que acabaría cambiando para siempre nuestra relación con el consumo: “Practicado nuestro balance anual, inauguramos hoy una gran venta extraordinaria —venta ‘post-balance’— que consideramos del mayor interés para usted” Ese anuncio, publicado antes incluso del día de Reyes , está considerado el primer precedente documentado de las rebajas de enero en España, tal y como las entendemos hoy No era marketing: era necesidad En la España de los años 40 no había moda rápida ni rotación constante de colecciones. La ropa duraba años. Pero los comercios tenían un problema muy concreto: no podían almacenar lo que no se vendía . “El origen de las rebajas no es estético ni comercial, sino puramente logístico”, explica el periodista Javier Cuartas , autor de la Biografía de El Corte Inglés . Vender con descuento era mejor que acumular género sin salida. Cuartas recuerda que tanto Pepín Fernández (fundador de Galerías Preciados) como César Rodríguez (fundador de El Corte Inglés) conocían este sistema por su experiencia en los grandes almacenes El Encanto , en Cuba, donde las bajadas de precio puntuales ya se utilizaban para estimular la demanda. Enero, después del balance… no después de los regalos Las primeras rebajas no estaban pensadas para aprovechar el tirón navideño. Al contrario: llegaban justo después , cuando los comercios cerraban cuentas y necesitaban “aligerar” lo que no se había vendido durante el año. Por eso enero. No por tradición, sino por contabilidad. “Se llamaban ‘ventas post-balance’ para dejar claro que lo rebajado no era de peor calidad”, explica Cuartas. Era una forma elegante de tranquilizar a una clientela que aún asociaba precio bajo con producto defectuoso. De la posguerra a tradición regulada y consumo libre Lo que empezó como una solución puntual se convirtió pronto en un acontecimiento colectivo . Con la llegada de Galerías Preciados (1943) y, más tarde, El Corte Inglés , las rebajas dejaron de ser una liquidación silenciosa para transformarse en un ritual urbano. Por primera vez, las colas en la calle eran noticia . Comprar más barato se convirtió en algo compartido, casi festivo. “Las rebajas no las inventaron Galerías ni El Corte Inglés”, resume Cuartas, “pero ellos las convirtieron en un fenómeno social”. Durante décadas, el inicio de las rebajas quedó fijado oficialmente el 7 de enero , justo después de Reyes. No fue hasta 2012 , con la liberalización del comercio, cuando los períodos dejaron de estar regulados y cada tienda pudo decidir cuándo y cómo rebajar precios. Hoy gastamos lo que antes era impensable Según el Observatorio Cetelem, el gasto medio de los españoles en las rebajas de enero supera hoy los 240 euros , una cifra impensable en 1940, cuando un metro de paño para un abrigo costaba unas 100 pesetas. Las rebajas de enero no nacieron para fomentar el consumo compulsivo, sino para sobrevivir a la escasez . Fueron una respuesta inteligente a un país empobrecido, una estrategia para vender sin engañar y una lección temprana de cómo bajar precios también puede crear deseo . Hoy, entre notificaciones y descuentos permanentes, cuesta imaginarlo. Pero durante un tiempo, comprar en rebajas no era un impulso: era una oportunidad que solo llegaba una vez al año . Y por eso, todavía, siguen siendo en enero.