En el casco histórico de Sevilla ha salido al mercado una vivienda poco común, incluso para una ciudad acostumbrada a edificios con historia. Se trata de una casa-palacio ubicada en una de las zonas más céntricas y valoradas de la capital andaluza, con seis plantas, piscina privada y un precio que supera los cuatro millones de euros . Por su estética interior y su distribución, recuerda a las grandes residencias de época que suelen verse en series como Los Bridgerton , aunque con todas las comodidades propias de una vivienda actual. Desde el exterior, la casa apenas llama la atención. Su fachada es discreta y se integra con naturalidad en el entorno de la Avenida de la Constitución. Sin embargo, al cruzar la puerta, la percepción cambia por completo. Detrás de esa apariencia sobria se esconde una vivienda de casi 680 metros cuadrados , con estancias amplias, varias plantas y una distribución pensada para combinar comodidad, lujo y privacidad. La propiedad fue construida en 1950 y conserva buena parte de su carácter original. Aun así, en 2008 se llevó a cabo una reforma integral que permitió actualizarla por completo. Se renovaron elementos estructurales, se mejoraron las instalaciones y se adaptaron los espacios a un uso residencial moderno, manteniendo detalles que aportan personalidad y coherencia al conjunto, según informan desde Idealista . Uno de los aspectos más reconocibles de esta rehabilitación son los techos de inspiración mudéjar , realizados de forma artesanal. No hay dos iguales, y ese trabajo cuidadoso se percibe en cada planta. La orientación sureste de la vivienda permite además una buena entrada de luz natural durante gran parte del día, algo especialmente importante en una casa de estas dimensiones. Al acceder a la vivienda, el primer espacio que recibe es un amplio salón con techos abovedados, pilares de mármol y una chimenea que actúa como punto central. Desde aquí parte una gran escalera de mármol con barandilla de latón dorado que conecta las distintas plantas. La casa cuenta también con ascensor, un elemento poco habitual en este tipo de edificios del centro histórico, además de un aseo de cortesía en esta misma planta. La primera planta está ocupada casi por completo por una gran suite principal . El dormitorio dispone de balcón al exterior y se complementa con un baño en suite de gran tamaño, equipado con ducha y bañera de hidromasaje. A este espacio se suman un vestidor de madera diseñado a medida y una biblioteca de estilo clásico junto a una sala de estar con chimenea. Todo el conjunto funciona como una zona independiente dentro de la vivienda, pensada para ofrecer privacidad y tranquilidad. En la segunda planta se encuentran cuatro dormitorios adicionales . Todos son exteriores, cuentan con armarios empotrados y disponen de baño en suite. Las plantas superiores, por su parte, están destinadas al descanso y al ocio. En una de ellas se ubica una sauna, un baño completo y una amplia estancia con chimenea y baño propio . Desde aquí se accede a una terraza de unos 50 metros cuadrados, un espacio exterior poco habitual en pleno centro de Sevilla. Una escalera conduce a una segunda terraza superior, desde la que se obtienen vistas abiertas de la ciudad y donde se encuentra la piscina elevada , de unos 20 metros cuadrados, uno de los elementos más exclusivos de la propiedad. El sótano alberga la zona de servicio , con una cocina completamente equipada con office, una despensa amplia con frigorífico y un baño auxiliar. En cuanto a equipamiento, la casa dispone de suelo radiante, radiadores y aire acondicionado , lo que garantiza una climatización adecuada durante todo el año. La carpintería exterior ofrece buen aislamiento acústico y seguridad, algo clave en una ubicación tan céntrica. Las puertas interiores, realizadas en cedro del Líbano y talladas a mano, mantienen una estética coherente en toda la vivienda. Además, hay ocho chimeneas de mármol repartidas por distintas estancias. Situada en el corazón histórico de Sevilla, en plena Avenida de la Constitución , la propiedad cuenta con buenas comunicaciones mediante metro, tranvía, autobuses y paradas de taxi. Y es que tanto por precio, como por tamaño y características, esta casa-palacio no es una vivienda habitual. Está pensada para quien busca algo muy concreto: espacio, ubicación, privacidad y un tipo de inmueble que ya no se construye. En un mercado cada vez más limitado , propiedades de este nivel y en esta localización aparecen en contadas ocasiones, de ahí su elevado precio.