Andrés Pascual desvela las claves para cultivar el entusiasmo y encontrar un propósito vital

El comienzo de año es un momento de vértigo y oportunidad que a menudo nos encuentra faltos de energía o de claridad. Para combatir esa sensación, el escritor Andrés Pascual ha compartido en el programa ‘Fin de Semana’ de COPE, con Beatriz Pérez Otín, varias claves de su libro ‘El poder del entusiasmo’. Para Pascual, el entusiasmo es un propósito en sí mismo y un acto de libertad que permite “estar por encima de las circunstancias”. Una de las claves del decálogo que propone Andrés Pascual en su libro es la ‘E’ de encuentra tu propósito. Según ha explicado, el propósito es “ese fin superior a ti mismo, que da sentido a todo lo que haces en la vida, y te sirve de motor y de faro”. Pascual ha matizado que no tiene por qué ser algo épico, ya que puede ir desde “ser una buena madre” hasta gestionar una tienda con “productos de kilómetro 0 para hacer que mis clientes lleven una vida más saludable”. Frente a quienes argumentan que el propósito es un lujo, Pascual ha respondido que es una necesidad humana fundamental. “Todos los seres humanos, sea cual sea nuestro momento vital, con más facturas o con menos, hemos de preguntarnos qué hacemos aquí”, ha señalado. La búsqueda del propósito tiene respaldo científico. Pascual ha citado un metaanálisis publicado por el Journal of Clinical Psychology que confirma la relación entre tener un propósito y la reducción de trastornos de salud mental como la ansiedad y la depresión. Lo más revelador del estudio es que “para empezar a disfrutar los beneficios del propósito y para potenciar tu entusiasmo vital, ni siquiera es necesario haber encontrado tu propósito, basta que te dediques a buscarlo”. Para ello, ha propuesto un ejercicio práctico conocido como la técnica del árbol, que ayuda a visualizar el pasado, presente y futuro para clarificar quiénes somos. La segunda palanca del decálogo es la ‘T’ de tonifica tu lenguaje. Andrés Pascual ha subrayado una idea poderosa: “las palabras que utilizamos no solo describen la realidad, la crean”. Un lenguaje animado y optimista, ha explicado, genera un entorno donde el entusiasmo florece de manera natural. Como ejemplo, ha mencionado al cineasta Roberto Benigni, cuyo discurso en los Óscar fue un gesto de comunicación “genuino, entusiasta y cien por cien carismático”. Esta idea también está avalada por la ciencia. El autor se ha referido a Bárbara Fredrickson, investigadora en psicología positiva, quien ha demostrado cómo las palabras optimistas generan lo que ella denomina “expansión emocional y cognitiva”. Esto se traduce en una mayor creatividad, resiliencia y capacidad para afrontar retos, lo que, en consecuencia, alimenta el entusiasmo. La tercera inicial del decálogo es la ‘A’ de aplaude con ganas. Este punto, según Pascual, consiste en celebrar tanto “las grandes remontadas” como “los pequeños avances”, eliminando de nuestro vocabulario la palabra “fracasado”. Ha matizado que no se trata de ver el fracaso como algo bueno, sino de aplaudir la capacidad de sobreponerse. El autor ha comparado la cultura española con la anglosajona, donde en eventos como las ‘Fuckup Nights’ se comparten los fracasos para aprender de ellos. Para gestionar el fracaso de forma constructiva, Andrés Pascual ha compartido un ejercicio práctico: “cómo pasar de fracasado o fracasada a ser el orgullo de tu madre”. El método consiste en anotar semanalmente algo que no salió como se esperaba, analizarlo desde la perspectiva de alguien que nos quiere, extraer aprendizajes y, para compensar el sesgo de negatividad, apuntar también un logro del mismo período. “No hay pasos grandes ni pequeños, solo hay pasos hacia adelante y hacia atrás”, ha concluido.