Cardenal Lacunza: "El Papa nos ha pedido una Iglesia que no se arrugue ante las dificultades"

El cardenal José Luis Lacunza, agustino recoleto, ha compartido sus reflexiones tras participar en el reciente Consistorio convocado por el Papa León XIV en Roma. En una entrevista de la propia Orden de Agustinos Recoletos, el purpurado ha destacado el llamado del Pontífice a ser "una Iglesia en salida, que no se arrugue y que no tenga miedo a las dificultades". Esta reunión, que congregó a cardenales de todo el mundo, ha servido para reforzar las líneas maestras de un pontificado centrado en la evangelización y la cercanía con los fieles en un mundo lleno de desafíos. El núcleo del mensaje del Papa León XIV durante el Consistorio ha sido una invitación a la valentía y a la acción. Según ha explicado Lacunza, el Santo Padre insistió en la necesidad de "una Iglesia que se arremangue, que sepa cuáles son las periferias, no solo geográficas, sino también las existenciales". Este llamado a la acción implica un compromiso renovado con los más desfavorecidos y una apertura constante al diálogo con la sociedad contemporánea. El cardenal ha subrayado que no se trata de una mera declaración de intenciones, sino de un mandato claro para toda la estructura eclesial, desde la Curia hasta la más pequeña de las parroquias. Durante su intervención, el cardenal Lacunza ha recordado cómo el Papa utilizó la metáfora de "pastores con olor a oveja" para pedir a los líderes de la Iglesia una mayor implicación en la vida cotidiana de sus comunidades. "Nos ha pedido que no seamos príncipes de Iglesia, sino servidores del Pueblo de Dios", ha afirmado el purpurado agustino recoleto. Esta visión, según relata, dominó las conversaciones formales e informales entre los cardenales presentes, generando un clima de profunda reflexión sobre el futuro y la misión de la Iglesia en el siglo XXI. Como miembro destacado de la Orden de Agustinos Recoletos, el cardenal Lacunza ha puesto en valor el papel que carismas como el suyo pueden jugar en esta nueva etapa evangelizadora. "Nuestro carisma nos llama a la vida fraterna en comunidad y a la misión audaz", ha señalado. Considera que la espiritualidad agustiniana, con su énfasis en la búsqueda interior de Dios y el servicio a los demás, está perfectamente alineada con las directrices del Papa León XIV. "Estamos llamados a ser faros de comunidad en un mundo individualista y a llevar el consuelo del Evangelio a quienes más lo necesitan", ha añadido. El cardenal ha explicado que su participación en el Consistorio no es solo un honor personal, sino una responsabilidad que asume en nombre de toda su familia religiosa. La Orden de Agustinos Recoletos ve en su presencia en el Colegio Cardenalicio una oportunidad para aportar su visión y su experiencia misionera a la Iglesia universal. "Llevo conmigo la voz de nuestros misioneros en Sierra Leona, en Filipinas, en la Amazonía... que son la verdadera expresión de esa Iglesia en salida que el Papa nos pide", ha concluido el cardenal, visiblemente emocionado.