Slop: el término que designa al contenido basura que crea la IA

El diccionario de Merriam-Webster pone nombre al aluvión de imágenes y vídeos de baja calidad generados por inteligencia artificial 2026: La IA avanza a pasos agigantados e internet se prepara para una nueva era Hay palabras que no describen una cosa, sino una sensación. Slop es una de ellas. Suena espesa, viscosa, incómoda. Y eso es exactamente lo que pretende nombrar: el contenido basura generado de forma masiva por inteligencia artificial que empieza a inundar redes sociales, buscadores y plataformas de vídeo. El término ha sido impulsado recientemente por Merriam-Webster, la editorial responsable de uno de los diccionarios de referencia del inglés, para describir una nueva fase del ecosistema digital: imágenes, vídeos y textos producidos en serie por IA, de baja calidad, diseñados no para informar ni crear, sino para ocupar espacio, captar clics y saturar la atención. De barro y desperdicios… a internet La palabra slop no es nueva. En el siglo XVIII se utilizaba para describir barro blando o lodoso ; en el XIX pasó a significar sobras de comida o bazofia . Con el tiempo, el término acabó designando cualquier cosa carente de valor. Lo que cambia ahora es el contexto: slop ya no es un residuo físico, sino un subproducto digital . Contenido que no busca ser bueno, sino abundante. Que no intenta convencer, sino colarse en el algoritmo. Según explica Merriam-Webster, el término resulta especialmente adecuado porque “condensa en cuatro letras la sensación de algo que se filtra, lo invade todo y resulta difícil de evitar”. Cuando la IA aprende a producir ruido El slop no es solo un problema estético. Investigadores y analistas llevan tiempo advirtiendo de que la producción masiva de contenido sintético está degradando el entorno informativo. Estudios publicados en Springer Nature alertan de que los sistemas generativos tienden a amplificar patrones repetitivos y a priorizar cantidad sobre calidad cuando se usan para escalar contenido digital. La consecuencia es un internet más ruidoso, menos fiable y cada vez más difícil de filtrar, donde distinguir lo relevante de lo irrelevante exige un esfuerzo constante. Del meme absurdo a la desinformación política El slop puede parecer inofensivo cuando adopta forma de memes surrealistas (animales imposibles, bebés que hablan como adultos o escenas históricas reinventadas), pero su impacto va más allá del humor involuntario . Organismos y medios como BBC News y MIT Technology Review han documentado cómo el contenido generado por IA ya se ha utilizado para manipular procesos electorales , suplantar voces de políticos y fabricar imágenes falsas con apariencia verosímil. Slop no es creatividad (aunque lo parezca) Uno de los mensajes clave detrás del uso del término es desmontar una idea muy extendida: que la IA esté demostrando una creatividad equiparable a la humana. Para muchos expertos, la proliferación de slop indica justo lo contrario. “La mayoría del contenido generado automáticamente no innova ni sorprende: imita, repite y exagera lo que ya existe ”, explica la investigadora Emily Bender , especialista en lingüística computacional y crítica del uso indiscriminado de modelos generativos. El nuevo spam ya no llega por correo Durante años, el gran enemigo digital fue el spam . Hoy, el correo basura parece casi un problema menor frente a un escenario donde vídeos, imágenes y textos sintéticos colonizan timelines enteros . El slop no se envía: se cuela . Aprovecha sistemas de recomendación, tendencias virales y automatización para multiplicarse sin fricción. Nombrar el problema es el primer paso Que una institución lingüística como Merriam-Webster ponga nombre a este fenómeno no es anecdótico. Significa reconocer que la inteligencia artificial no solo está creando herramientas nuevas , sino también residuos culturales. Llamarlo slop no soluciona el problema, pero ayuda a verlo. A identificar cuándo lo que consumimos no informa, no entretiene y no aporta, sino que simplemente rellena el vacío entre un scroll y el siguiente . Y quizá, en un internet cada vez más automatizado, aprender a detectar el slop sea una nueva forma de alfabetización digital .