La llegada del frío a zonas poco acostumbradas como Sevilla ha disparado la preocupación por el consumo eléctrico de la calefacción. Para arrojar luz sobre cómo ahorrar en la factura sin renunciar al confort, el experto Pedro Ruiz, director de Ruca Luz Energía, ofrece una serie de consejos prácticos. Según Ruiz, es posible conseguir un ahorro de entre un 30% y un 40% aplicando tres medidas fundamentales. La primera es contar con electrodomésticos eficientes, preferiblemente con termostato. La segunda es mantener una temperatura adecuada de entre 19 y 21 grados, ya que cada grado de más puede incrementar la factura entre un 7% y un 10% en el consumo final. Finalmente, es crucial prestar atención a las fugas de calor, como ventanas o puertas abiertas, para que el esfuerzo de caldear una estancia no sea en vano. El experto insiste en que estas tres medidas, al alcance de todos, son la base para un consumo responsable durante los meses más fríos. El director de Ruca Luz Energía apela al sentido común a la hora de decidir qué estancias calentar. “Si vamos a estar en el salón, pues calentamos el salón”, ejemplifica, recomendando calentar los dormitorios solo media hora antes de irse a dormir. Aunque apunta que esta estrategia depende de los hábitos de cada familia. En cuanto a la ventilación, Ruiz aconseja hacerla en las horas centrales del día, a partir del mediodía, para evitar que la casa se enfríe demasiado. Esta práctica no solo es más eficiente, sino que también es importante para prevenir riesgos respiratorios y la acumulación de virus en el hogar. A la hora de elegir un sistema de calefacción, la clave vuelve a ser la eficiencia y el uso de un termostato. Ruiz explica que el termostato permite que el aparato se detenga al alcanzar la temperatura deseada, optimizando el consumo. “Es positivo, una vez que se enfríe de nuevo, pues automáticamente se te vuelve a conectar”, aclara. El experto recomienda especialmente los radiadores de aceite porque, al igual que una vitrocerámica, mantienen el calor residual incluso después de apagarse. Para usos puntuales, como calentar el baño antes de una ducha, un pequeño calefactor de aire durante 15 minutos puede ser suficiente. Finalmente, Pedro aclara que no es necesario cambiar de tarifa en invierno, ya que el aumento en la factura se debe al mayor consumo y no a un cambio en el precio. Recomienda utilizar el comparador de la CNMC, accesible a través de un código en la propia factura, o consultar a un asesor energético, cuyo trabajo, subraya, “es totalmente gratuito”.