Mientras las multitudes se multiplican en todo Irán en las manifestaciones diarias que arrancaron hace dos semanas, el Gobierno ha anunciado este sábado el despliegue de la Guardia Revolucionaria —la encargada de reprimir violentamente cada vez que surge una ola de protestas en el país persa— y el Ejército, cuyo comandante en jefe ha asegurado este sábado que utilizará sus unidades para proteger "edificios gubernamentales".