El 50,5% de las trabajadoras encuestadas afirma haber sufrido discriminación racial, mientras que un 15,4% ha declarado haber sido testigo de actos racistas hacia otras compañeras. Asimismo, el 85% de las técnicas de intermediación laboral reconoce tener conocimiento de incidentes racistas, ya sea por relatos de terceros (50,4%) o por haberlos presenciado directamente (34,2%).