Antonio, carnicero: "Con un solo pollo bien trabajado comes media semana; el problema no es el pollo, es que no sabes despiezarlo"

En un contexto económico donde el ahorro en la cesta de la compra se ha vuelto fundamental para muchas familias, los consejos prácticos para maximizar el rendimiento de los alimentos ganan cada vez más relevancia. En esta línea, Antonio, el carnicero detrás de la popular cuenta @la_madurada, ha compartido un vídeo en el que detalla su método para sacar cinco comidas diferentes de un solo pollo. Este enfoque no solo optimiza el gasto, sino que también ofrece una solución versátil para planificar el menú semanal de dos o tres personas. El proceso comienza separando los contramuslos de la parte delantera del ave, es decir, de las pechugas. Con estas dos piezas, el carnicero propone dos preparaciones distintas. “Uno lo vamos a dejar para guiso y el otro lo vamos a dejar deshuesadito para la plancha”, explica. Para esta segunda opción, comparte un truco para que la carne no quede cruda por dentro: abrir un poco el muslo antes de cocinarlo. Así, de forma sencilla, se obtienen las dos primeras comidas. Para deshuesar el segundo contramuslo, Antonio enseña una técnica eficiente. Tras limpiar el exceso de piel, realiza una pequeña marca en el hueso para sujetarlo con firmeza y tirar de él, logrando que "sale toda esta parte muy limpia". Una vez deshuesado, sugiere cortarlo en trozos para preparar "unos trocitos de pollo con arroz o en pinchito", y recomienda adobarlos con "un poquito de cúrcuma, un poquito de vino blanco, orégano y perejil" para potenciar su sabor. La tercera comida se centra en una de las pechugas, que se separa del costillar conservando la piel. Lejos de ser un error, el experto defiende que este paso es clave para el resultado final. Su propuesta es untar la pieza con mantequilla, sazonarla con orégano, sal y pimienta, y hornearla. Según afirma, la piel ayuda a mantener la humedad de la carne durante la cocción. “Os garantizo que la pechuga sale jugosa, 100 por 100”, asegura Antonio. Además, ofrece una idea para enriquecer aún más el plato: realizar unos cortes en la pechuga y rellenarlos con bacon, queso o jamón serrano, lo que "le da un sabor muy bueno". De esta forma, se obtiene una pechuga al horno llena de sabor y muy alejada de la idea de que es una carne seca. Para la cuarta comida se utiliza la otra pechuga, pero en esta ocasión, se le retira la piel. Antes de filetear, el carnicero insiste en la importancia de quitar un pequeño hueso para evitar atragantamientos. A continuación, corta la pechuga en filetes, una de las preparaciones más clásicas y recurrentes en los hogares. "Hay muchas formas de cortar una pechuga", comenta, mientras muestra su método tradicional para obtener unos filetes finos y listos para cocinar. Finalmente, la quinta comida aprovecha las partes que a menudo se desechan: la carcasa y las alitas. Antonio, que confiesa que esta es una de sus preparaciones favoritas, las utiliza para hacer un cocido de cuchara. "Yo lo que hago es retiro las alitas, y conforme está esto, con estos huesos traseros lo echamos dentro de la olla", detalla. El resultado es la base para un plato reconfortante y lleno de nutrientes. A esta base, el carnicero añade "una zanahoria, una patata y un poquito de apio". Con estos simples ingredientes, asegura que prepara un “pushero andaluz bajarte a llorar”, una expresión que denota un resultado espectacular. Como toque final, sugiere que si se le añade "un ratito de cerdo, alucináis". Este último plato cierra un ciclo de aprovechamiento total, demostrando que con un solo pollo es posible crear un menú completo y variado.