Desconocemos prácticamente todo sobre León Iriarte antes de la guerra napoleónica. Sabemos que había nacido en Iruñea, y que era de orígenes humildes. Tuvo, de hecho, un hermano llamado Miguel Iriarte, alias “Malacría”, que era sepulturero en Pamplona. Lo cita nada menos que el general Espoz y Mina en sus memorias, cuando relata que, en plena guerra, sacaba de la ciudad fusiles para los guerrilleros, ocultos en ataúdes. Al ser descubierto por los franceses huyó de la ciudad, pero fue apresado y ahorcado, después de que se negase a delatar a sus compañeros. Espoz y Mina alaba también la valentía de su hermano León Iriarte, afirmando que era “endeble de figura, pero hombre de singular sangre fría”, y añadiendo que “por sus brillantes hazañas llegó desde soldado raso hasta capitán de caballería en aquella guerra”. La fidelidad de León Iriarte a Espoz y Mina y a sus ideas fue mucho más allá de la Francesada, y así, sabemos también que estuvo preso entre los años 1816 y 1820, que participó en los desórdenes acaecidos durante el Trienio Liberal de 1820-1823, que se exilió en 1823, y que siguió a Espoz en su intentona golpista de octubre de 1830.