El nuevo sistema de financiación autonómica no conseguirá que Andalucía alcance la media nacional de financiación por habitante. Seguirá por debajo de otros territorios como Cataluña, Galicia, Baleares o Cantabria. Pero sí está diseñado para que todos los territorios, especialmente Cataluña, salgan beneficiados y para que la brecha entre las comunidades que más reciben y las que menos, como es el caso de Andalucía, se recorte. Si en 2023, según el último informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), esta distancia se situó en hasta 1.100 euros por habitante, el nuevo modelo parte con el compromiso de que no supere los 700 euros de diferencia.