Miles de personas han desafiado este sábado a la lluvia para reclamar en Bilbao los derechos del centenar de presos de ETA que siguen en prisión purgando por sus condenas casi quince años después de que la banda armada anunciara el fin de su actividad violenta y siete años desde su desarme. La movilización por los presos es habitual todos los comienzos de año, pero en esta ocasión, la protesta ha puesto el foco en las leyes excepcionales que se mantienen en los ámbitos legislativos, judicial y penitenciario y que, a juicio de la red Sare, convocante de la marcha, son un candado que impide la libertad de algunos presos y presas y en otros casos el acceso a los beneficios penitenciarios en modo de progresión al tercer grado y poder así completar la condena en régimen abierto.