«Evidentemente aquí no se habla de otra cosa». Con esa frase, Anxo Lamela —periodista gallego que trabaja para la Agencia EFE en Copenhague desde 2003— resume cómo la tensión sobre Groenlandia ha colonizado la agenda danesa. «Está en los medios todo el tiempo: informativos, blogs en directo», insiste. Lo llamativo, cuenta, es que el asunto ya no se queda en los círculos políticos: se ha colado en la conversación cotidiana. «Al llevar a entrenar a mi hijo mayor, está todo el mundo hablando de eso», reconoce.