Quienes habitan en este histórico rincón del barrio de San Agustín recuerdan cómo primero fue desapareciendo el comercio y, en los últimos años, buena parte del vecindario, sustituido por viviendas turísticas “Barrios en peligro de extinción”: un 'free tour' vecinal denuncia los efectos del turismo masivo en Córdoba Antonio Salamanca lleva 40 años viviendo en la histórica calle del Pozanco, uno de los lugares más emblemáticos del barrio de San Agustín de Córdoba. Desde esta placita, echa la vista atrás y recuerda cómo allí mismo había una zapatería, una ferretería, una tienda de ultramarinos, una carpintería, una imprenta y varios talleres de platería. Junto a ellos, viviendas de vecinos y grandes casas donde habitaban varias familias. “La plaza tenía vida”. Hace años que ya el comercio fue desapareciendo del Pozanco -“el último en cerrar fue el bar”-, y en los últimos años también han ido desapareciendo los vecinos. Casas cerradas, otras vendidas y, donde antes vivían varias familias, ahora se abren edificios de apartamentos turísticos. Quedan apenas una docena de viviendas con vecinos en el Pozanco porque, como denuncian, “todo lo que se vende se está convirtiendo en apartamentos turísticos”. Rafael Osuna vive en el barrio desde que nació, desde hace ocho años es otro de los pocos vecinos que queda en el Pozanco y también denuncia la situación. Frente a su casa se abre un entrante de la calle donde se erige la puerta de un gran edificio con 15 apartamentos turísticos. En la calle Custodio, aledaña a la placita, otra casa vecinal se ha convertido en seis apartamentos para turistas. Al fondo del Pozanco, la que fuera otra vivienda es también ahora un alojamiento para visitantes. “Antes, todos los vecinos se conocían, se prestaban ayuda”, dice sobre la comunidad vecinal del Pozanco que ha ido desapareciendo. Los últimos vecinos del Pozanco denuncian el crecimiento de los apartamentos turísticos. “Las casas ya no se quedan para los vecinos, sino para negocios” A la desaparición del comercio de cercanía, se suma que antiguos vecinos o sus herederos mantienen algunas casas cerradas; otros se fueron y las vendieron, buena parte reconvertidas en apartamentos turísticos; y, además, “donde antes vivían varias familias, ahora en cada casa viven una o dos personas”, explica Antonio sobre el declive vecinal del Pozanco. “Las casas ya no se quedan para los vecinos sino para ser negocios”, dice. Si antes los turistas sobre todo pasaban por esta plaza cuando abrían los dos patios que participaban durante años en el concurso oficial en mayo, ahora los visitantes de paso van y vienen de las viviendas adaptadas para ellos. “Y hay muchas de tapadillo”, se queja también Rafael sobre la realidad de los alojamientos para visitantes en la zona. “Con los turistas no se establece ninguna relación como con los vecinos”, dicen, aparte de señalar las veces que las molestias o ruidos que provocan afectan a los vecinos que aún habitan el Pozanco. Los últimos vecinos del Pozanco denuncian el crecimiento de los apartamentos turísticos. Mientras charlan sobre la situación, parados junto a otra casa que se ha vendido recientemente en la plaza, estos dos vecinos se preguntan si también se convertirá en alojamientos para turistas, al tiempo que comentan cómo otra antigua vivienda se va a convertir en un negocio relacionado con eventos. “Y esta situación no es exclusiva del Pozanco”, reflexionan, mientras ven cómo en los últimos tiempos han desaparecido también varios comercios de la aledaña calle Obispo López Criado. “Vas por las calles y ves todo lleno de candados”, dicen sobre los dispositivos donde, a través de un código, el turista accede a las llaves o tarjeta para entrar en una vivienda para visitantes. “Cada vez hay menos comercio y menos vecinos”. Y recuerdan cómo, hace unas semanas, los vecinos de distintos barrios del casco histórico de Córdoba hicieron un particular 'free tour' para denunciar cómo sus barrios se están quedando sin tiendas locales ni vecinos y están siendo sustituidos por turistas y servicios para estos. Los últimos vecinos del Pozanco denuncian el crecimiento de los apartamentos turísticos.