Javier Linares, asesor financiero: "Invertir al 3% cuando podrías hacerlo al 9% es perder cientos de miles de euros sin darte cuenta"

El comienzo de un nuevo año representa una oportunidad decisiva para transformar nuestras finanzas personales. En este contexto, el experto inversor Javier Linares ha presentado un plan detallado con cinco claves maestras para que cualquier persona pueda tomar el control de su dinero en 2026 y dejar atrás la ansiedad económica. Linares subraya que las decisiones adoptadas durante estas primeras semanas "pueden literalmente cambiar el resto de tu vida", sentando las bases para un futuro más libre y próspero. El primer paso ineludible del plan es realizar un presupuesto anual, pero con una particularidad: no solo del 2026, sino también un análisis retrospectivo del 2025. El objetivo es obtener una radiografía clara de dónde procede el dinero y en qué se gasta. Este balance permite "ver en qué estamos gastando y en dónde se nos va, en dónde podemos recortar y cuánto dinero nos queda libre para ahorrar y para invertir", explica Linares. Aunque muchos sienten temor ante este ejercicio, el experto asegura que es el único modo de saber a qué nos enfrentamos. Para facilitar esta tarea, Linares ofrece una plantilla de presupuesto gratuita que calcula métricas clave como la tasa de ahorro. Según el inversor, una cifra saludable a la que aspirar se sitúa entre un 20 % y un 25 % de los ingresos mensuales. Una vez se tiene clara la capacidad de ahorro, el siguiente movimiento es implementar un sistema de preahorro automatizado, que consiste en programar una transferencia automática desde la cuenta principal a una cuenta de inversión justo al recibir el sueldo. Con esta simple automatización se invierte la fórmula tradicional. "Si en cambio ahorras antes de gastar y luego gastas lo que te queda después del ahorro que tenías previsto, te va a ir mucho mejor y vas a cumplir tus metas de ahorro sin duda", sentencia Linares. Este cambio de hábito garantiza que el ahorro se convierta en una prioridad real y no en un propósito que depende de la fuerza de voluntad. El segundo pilar es una auditoría exhaustiva de los productos financieros que se poseen, desde cuentas bancarias hasta seguros y fondos de inversión. Linares advierte que tener el dinero en el lugar equivocado puede suponer una pérdida patrimonial enorme a largo plazo. Con un ejemplo, demuestra cómo 30.000 euros pueden convertirse en 73.000 euros con una rentabilidad mediocre del 3 %, o dispararse hasta los 442.000 euros con una rentabilidad del 10 % que, según él, se puede alcanzar con "buenas inversiones". El experto critica duramente los productos tradicionales de la banca, como fondos de inversión o planes de pensiones con altas comisiones y bajo rendimiento. Recomienda compararlos siempre con sus índices de referencia, como el MSCI World para acciones globales, que ha promediado un 8,88 % de rentabilidad anual compuesta desde 1987. La alternativa que propone es invertir a través de plataformas eficientes en fondos indexados o ETFs, que ofrecen bajas comisiones y replican el comportamiento del mercado. Una vez optimizada la cartera de inversión, el tercer punto del plan se centra en la gestión de la deuda. La recomendación de Linares es clara: se debe amortizar cuanto antes cualquier deuda con un interés superior al 7 %, como la de las tarjetas de crédito. Si el interés se sitúa entre el 4 % y el 7 %, aconseja compaginar la amortización con la inversión, mientras que para deudas por debajo del 4 % no ve necesario acelerar el pago, ya que la inflación ayuda a licuarla. El cuarto paso se aleja del recorte de gastos para centrarse en el aumento de los ingresos. Linares se declara un "creyente en las capacidades que uno mismo tiene" y anima a invertir en habilidades, contactos y experiencia para poder exigir una mayor remuneración. Este enfoque permite aumentar la tasa de ahorro sin necesidad de sacrificar el nivel de vida, destinando parte de cada subida salarial a la inversión. Este principio conecta con el análisis del presupuesto, ya que el objetivo no es eliminar todos los gastos, sino asegurarse de que el dinero se destina a aquello que aporta felicidad o acerca a los objetivos vitales. Finalmente, el quinto y último paso es establecer un plan de acción mediante la metodología SMART, que obliga a fijar metas Específicas, Medibles, Alcanzables, Realistas y con un Tiempo determinado. Linares confiesa que aplica este método desde hace una década para sus metas personales, profesionales y económicas, lo que le ha permitido construir un patrimonio superior a los 3 millones de euros. "Si durante 5 años eres capaz de analizar qué tal el año pasado y fijarte metas para el siguiente, y pones el trabajo suficiente, tu vida va a cambiar por completo", concluye.